La invitó a salir de la fiesta clandestina y terminó detenido: qué encontraron en los celulares
Una adolescente de 14 años denunció que la violaron en un descampado tras una fiesta clandestina en Médano de Oro. Hay un detenido, pero la Justicia ahora va por los celulares que habrían filmado la escena: quiénes estaban y qué hicieron.
Un joven de 18 años quedó tras las rejas en Rawson acusado de un presunto abuso sexual contra una adolescente de 14 años. El hecho, que se habría producido durante una fiesta clandestina en Médano de Oro, no es el único frente que investiga la Justicia: también se busca determinar qué rol cumplieron otros jóvenes que, según la denuncia, habrían estado presentes y filmado la escena.
El sospechoso, identificado con el apellido Bunda, fue apresado el domingo en un loteo de Rawson y alojado en una comisaría del departamento. La medida la dispuso la jueza Flavia Allende a pedido de una fiscal de la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) ANIVI, según informó Canal 13 San Juan.
El expediente avanza bajo reserva por la gravedad de lo denunciado y porque la presunta víctima es menor de edad. La pesquisa tiene dos objetivos claros: reconstruir lo ocurrido y establecer si hubo más personas involucradas.
La noche en Médano de Oro
De acuerdo con la reconstrucción inicial, la adolescente había ido con sus amigas a una fiesta clandestina en una finca sobre calle 9, en Médano de Oro, Rawson. Fue en ese contexto, durante la madrugada del sábado, donde habría conocido al ahora detenido y empezado a charlar con él.
Según el relato que trascendió de la presentación judicial, en un momento el muchacho la habría invitado a salir del predio. Caminaron hasta un descampado cercano. Allí, siempre según la denuncia, se habría producido la agresión sexual: la joven habría declarado que el sospechoso la sometió por la fuerza pese a su resistencia.
Los celulares, en la mira
Uno de los puntos más sensibles de la causa es la presunta presencia de otros jóvenes durante el episodio. Las versiones incorporadas a la investigación indican que algunas personas habrían filmado la escena con sus teléfonos, por lo que la Justicia intenta precisar quiénes estuvieron allí y qué hicieron.
La denuncia se radicó el mismo sábado. Desde entonces, el personal de la UFI ANIVI desplegó las primeras medidas para identificar al presunto agresor y reconstruir las circunstancias del hecho.
En un comienzo, los investigadores habrían estimado que el sospechoso era menor de edad. Con el correr de las horas establecieron que tenía 18 años, y por eso pidieron su detención.
En paralelo, se identificó a jóvenes que podrían haber registrado imágenes del episodio y se hicieron allanamientos en sus domicilios para secuestrar sus teléfonos. La finalidad es preservar posibles evidencias y analizar el material que resulte relevante para la causa.
Por ahora, el joven detenido es el principal sospechoso y la investigación sigue abierta para esclarecer las circunstancias de lo denunciado y determinar si otras personas tuvieron participación. Todo el expediente permanece bajo la órbita de la UFI ANIVI.