La insólita historia del argentino que casi juega un Mundial con Egipto solo por su nombre
¿Sabías que un argentino casi juega un Mundial con Egipto solo por su nombre? La historia de Ismael Blanco y el insólito intento de nacionalización que terminó en un control fronterizo en Turquía.
En la previa del duelo entre Argentina y Egipto por los octavos de final del Mundial 2026, resurgió una historia que parece sacada de una película: un futbolista argentino estuvo a punto de ser nacionalizado por los ‘faraones’ para jugar el Mundial de Brasil 2014. El protagonista es Ismael Blanco, delantero santafesino con pasado en Colón y Lanús, que hoy cuenta cómo su nombre casi lo lleva a representar a otra selección.
¿Por qué Egipto se fijó en él?
Todo arrancó por una cuestión cultural: en el mundo árabe, ‘Ismael’ es un nombre con fuerte carga religiosa. Eso llevó a que algunos entrenadores egipcios especularan con que el delantero tuviera raíces en el país africano. ‘Me quisieron nacionalizar egipcio’, confesó Blanco en diálogo con TN. El interés se concretó cuando Héctor Cúper dirigía a Egipto, antes del Mundial 2014. Intermediarios consultaron si existía algún vínculo familiar que habilitara su convocatoria, pero la respuesta fue negativa. ‘Buscamos, pero no había nada. Mi apellido es Blanco, de Santa Elena, Entre Ríos. No había forma’, explicó.
El vínculo que nunca se cortó
A pesar del fracaso del intento, el interés desde Egipto no se apagó. Blanco contó que periodistas y fanáticos del fútbol egipcio lo contactan hasta hoy. ‘Me siguen escribiendo, me llaman… siempre están contactándome’, relató. Incluso recordó una anécdota insólita en un control fronterizo en Turquía, donde fue demorado porque su nombre árabe no coincidía con su apellido argentino. Durante diez minutos, las autoridades le preguntaron sobre su identidad hasta verificar que todo estaba en regla.
¿Qué dijo sobre el partido Argentina vs. Egipto?
Blanco analizó el cruce de octavos y advirtió: ‘A Egipto no lo den por muerto, tiene una estructura donde compite siempre’. Destacó que, aunque Argentina es favorita, el equipo africano puede complicar con su solidez defensiva y la figura de Mohamed Salah. ‘Van a esperar tranquilos, encerrarlos, cortar el juego en el medio, no descuidar a Messi, y salir de contra o con pelota parada’, pronosticó.
Hoy, alejado de las canchas, Blanco se dedica a proyectos inmobiliarios y a un predio de pádel en Santo Tomé, Santa Fe, pero no descarta volver al fútbol como entrenador. ‘Esperando novedades lindas para poder empezar, que es lo que uno siempre hizo, que es el fútbol’, cerró.