La insólita excusa del kiosquero búlgaro acusado de abusar a 3 empleadas en Mendoza
Un kiosquero búlgaro acusado de abusar a tres empleadas en pleno centro de Mendoza aseguró que todo es un complot de la mafia. ¿Qué dijo en su declaración?
Un ciudadano búlgaro de 49 años, detenido en Mendoza por abusar sexualmente de tres empleadas de su kiosco, declaró que todo es una conspiración de la mafia de su país. “Tengo problemas con la mafia de Bulgaria que quiere traficar mujeres”, aseguró en su defensa. En los próximos días, la Justicia definirá si sigue preso.
¿Cómo llegó a Mendoza?
El hombre llegó a la provincia a mediados de 2019 desde Sofía para trabajar en una fábrica de cartuchos antigranizo en Lavalle. Tras finalizar su contrato en 2021, decidió quedarse y montar un negocio. Alquiló un inmueble en calle Garibaldi, cerca del Hospital Central, donde instaló un kiosco con productos típicos búlgaros y también vendía zapatos. En el fondo del terreno vivía él.
Su empresa creció, pero en abril de este año su vida dio un vuelco cuando dos empleadas de 17 años fueron detenidas por robar en el local. Ante la Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil, las jóvenes confesaron que actuaron en venganza por los abusos que sufrían por parte de su jefe.
Los relatos de las víctimas
Una de las chicas trabajó dos meses en el kiosco. Contó que el dueño solía caminar en ropa interior o ver pornografía a alto volumen. El 9 de abril, según su declaración en cámara Gesell, el hombre le pidió que le llevara un café a la cama y allí la violó por vía vaginal y anal.
Otra empleada, con un mes de antigüedad, relató que el búlgaro intentó tocarle sus partes íntimas, pero ella logró defenderse. Una tercera trabajadora denunció que el acusado le mostró sus genitales. Por estos hechos, está imputado por abuso sexual con acceso carnal, abuso sexual simple y exhibiciones obscenas agravadas.
La detención y la defensa
El búlgaro fue detenido el 24 de junio. La Fiscalía de Delitos Sexuales ya pidió la prisión preventiva. Antes de que una jueza decida su futuro, la defensa expondrá sus argumentos en una audiencia prevista para fines de este mes.
En su declaración, el acusado –que habla español con dificultad– negó los abusos y dijo que nunca tuvo problemas con mujeres. Como prueba de su buena conducta, afirmó que en Bulgaria un juez le encomendó cuidar a “240 mujeres de tráfico”, lo que le generó conflictos con la mafia local. Su abogado buscará demostrar su inocencia con pruebas en la próxima instancia judicial.