La industria metalúrgica de Santa Fe no levanta: las fábricas que más sienten el freno
La industria metalúrgica de Santa Fe volvió a caer en septiembre y hay dos ramas de la producción provincial que sienten el freno más que el resto. El informe nacional que las ubica en el peor registro de los últimos años.
La producción metalúrgica de Santa Fe volvió a caer en septiembre y acumula un nuevo mes en rojo. Según el informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), la actividad en la provincia retrocedió un 2,3% interanual, en línea con un escenario nacional que no da respiro.
El dato local, aunque menos severo que el de otros distritos, confirma que el enfriamiento de la demanda y la falta de liquidez para invertir siguen pesando sobre el entramado productivo santafesino.
Los sectores que más sufren el retroceso
Dentro de la matriz económica provincial, hay dos ramas que concentran el golpe. La maquinaria agrícola, uno de los motores históricos de Santa Fe, registró un recorte del 2,5% interanual. La postergación de compras y el encarecimiento del financiamiento explican buena parte de esa caída.
El otro frente complicado es el de fundición y autopartes, que refleja la menor tracción de la demanda agregada y el freno en los pedidos de la cadena agroindustrial y automotriz.
Santa Fe, con mejor performance que sus vecinas
La contracción santafesina se ubicó levemente por debajo de la de otros polos metalúrgicos de la región. Entre Ríos cayó 5,5%, Córdoba 4,6% y Buenos Aires 3,7%, todas por encima del retroceso local.
Sin embargo, los empresarios de la provincia advierten que la persistencia del ciclo recesivo pone en riesgo la continuidad de los turnos de trabajo y la estabilidad del empleo en los parques industriales del centro y sur santafesino.
El panorama nacional: casi 6 de cada 10 máquinas paradas
El contexto país es todavía más adverso. La actividad metalúrgica argentina sufrió una caída interanual del 3,5% y encadena varios meses consecutivos de signo negativo.
El indicador que más preocupa es el uso de la capacidad instalada, que descendió al 40,2%. En términos simples: prácticamente 6 de cada 10 máquinas del sector estuvieron paradas durante septiembre. Se trata del piso de utilización más bajo para ese mes desde 2016, es decir, en los últimos diez años.
El combo de demanda debilitada, financiamiento caro y capacidad ociosa récord dibuja un panorama complejo para la industria metalúrgica, tanto en Santa Fe como en el resto del país.
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