La industria argentina dio un respiro en agosto, pero el número que reveló el INDEC heló a los empresarios
El INDEC informó que la producción industrial rebotó 1,9% en agosto, pero la serie desestacionalizada marcó su segundo valor más bajo desde junio de 2024. Un sector textil que se derrumbó 33,8% y una caída general del 7,6% desde el pico de febrero de 2025 son la cara visible de una crisis que no da tregua.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó este miércoles que el Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero rebotó un 1,9% en agosto respecto de julio. La cifra, sin embargo, queda opacada por un dato estructural: la serie desestacionalizada marcó su segundo valor más bajo desde junio de 2024.
El repunte llega después de un derrumbe. En julio, el mismo indicador había caído 5,1%, por lo que la mejora de agosto apenas maquilla una crisis que sigue golpeando al sector.
Los rubros más castigados
La comparación con el pico alcanzado durante la presidencia de Javier Milei, en febrero de 2025, deja un saldo negativo del 7,6%. El desplome más fuerte se registró en textil e indumentaria, con una variación negativa del 33,8% en la división textil.
Según el relevamiento del INDEC entre empresarios del rubro, los factores que explican el derrumbe son la menor demanda interna y la mayor competencia de productos importados.
El segundo sector más golpeado fue maquinaria y equipo, con una contracción del 31,7%. La fabricación nacional de maquinaria agrícola y electrodomésticos sufrió el impacto de la retracción del crédito en pesos y la apertura de las importaciones. También mostraron caídas de dos dígitos productos de metal, caucho y plástico, minerales no metálicos (muy ligados a la construcción) y el sector automotriz.
Juan Cantarella, director ejecutivo de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), explicó a Ámbito que los números rojos del sector automotor responden a un "doble efecto": la menor producción local (por la penetración de autos importados y una merma en la demanda desde Brasil) y el "proceso de CKDización, de los nuevos proyectos", que refiere a la lógica de ensamblaje de piezas importadas.
Ni siquiera la producción de alimentos y bebidas, con alta productividad y mayor orientación exportadora, escapó a la tendencia: retrocedió un 6,4% frente a inicios del año pasado. El informe oficial señaló bajas en la fabricación de pescados, vinos y carne vacuna.
Las únicas actividades que exhibieron aumentos contra el pico de la era Milei fueron refinación de petróleo, industrias metálicas básicas y químicos, aunque en este último caso se observa un freno en los últimos meses.
Gabriel Caamaño, director de la consultora Outlier, sostuvo a este medio que el mal desempeño se generalizó a la mayor parte de las categorías industriales por la caída fuerte del crédito y de los ingresos reales desde la segunda mitad del año pasado. Recién ahora ve algunas señales de recuperación en estas variables, aunque todavía muy débiles.
En términos interanuales, el IPI se contrajo un 3,2%. En los primeros ocho meses de 2026, cedió un 2,7% versus el mismo período de 2025.
El "efecto sandwich" que ahoga a las fábricas
La consultora I+D remarcó que "los precios de los bienes industriales continúan creciendo por debajo de los costos de producción". Según profundizó, "la apreciación cambiaria encarece esos costos en dólares y deteriora la competitividad, mientras la demanda débil limita el margen para trasladarlos a precios".
Como consecuencia, advirtieron que "el desajuste consume capital de trabajo y reduce la capacidad de invertir, sostener empleo y modernizar la producción". La entidad, conducida por el exdirectivo de la Unión Industrial Argentina (UIA) Diego Coatz, estima que en todo este año se perderán 3.000 empresas industriales y 90.000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos.
RIGI y China: la tormenta perfecta
I+D también hizo foco en la poca tracción que los proyectos del RIGI están teniendo sobre potenciales proveedores locales. Como ejemplo, la producción de proveedores de minería y de hidrocarburos cayeron en agosto 3,4% y 4,5% interanual, respectivamente.
La contracara del escaso encadenamiento productivo es la creciente llegada de insumos y maquinaria importada, particularmente con origen chino. La consultora cuestionó que el Gobierno haya dejado caer nueve medidas antidumping (lavarropas de China, hornos eléctricos y tubos de aluminio, entre otros productos) y haya permitido la profundización de la exposición de las empresas a la competencia desleal.
La Cámara Argentina del Acero (CAA) aseguró que la sobrecapacidad productiva de China y sus bajos precios "causan demandas de dumping en casi todos los mercados del mundo". Detalló que "Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido continúan reforzando sus mecanismos de defensa comercial mediante incrementos de aranceles, medidas antidumping, salvaguardas y derechos compensatorios para proteger sus cadenas de valor. México avanza con investigaciones antidumping sobre productos siderúrgicos chinos con derechos potenciales de hasta 103%, mientras que Brasil ya aplica medidas vigentes que alcanzan hasta u$s700 por tonelada en determinados productos de acero, lo que implica un derecho antidumping del orden del 100%".
Septiembre y el fantasma de la recesión técnica
Los primeros datos sectoriales de septiembre fueron heterogéneos. Mientras la producción de autos extendió sus fuertes bajas interanuales, los despachos de cemento crecieron.
Caamaño asevera que la economía entró en recesión en el tercer trimestre, pero avizora que será corta, ya que "va a ser tan malo el tercer trimestre, que es muy difícil que el cuarto no dé una mejora". Y acotó: "Lo que va a quedar es un 2026 que sinceró la pérdida de dinamismo de la actividad económica que se produjo en el segundo semestre de 2025. Eso deja un arranque difícil para 2027, en un año electoral lleno de incertidumbre".