La Iglesia le pidió un gesto a Milei por la visita del Papa: la respuesta que todavía no llega
¿Qué gesto le está reclamando la Iglesia a Javier Milei antes de que llegue el Papa? El proyecto que frenó el Senado y que los obispos quieren ver aprobado ya tiene fecha límite.
La cuenta regresiva para la llegada del papa León XIV a la Argentina ya empezó, y en la Iglesia hay un pedido que sigue sin respuesta. Los obispos quieren que Javier Milei impulse la sanción de la ley que regula las apuestas online, aprobada en Diputados hace casi dos años y frenada en el Senado. Hasta ahora, el Presidente no movió el expediente.
El proyecto no es un tema menor para la Conferencia Episcopal. La norma, aprobada el 27 de noviembre de 2024 en la Cámara baja, establece mecanismos para impedir que apuesten los menores de edad, limita las apuestas en las transmisiones de fútbol y prohíbe la publicidad en medios y plataformas digitales, además de la participación de influencers y famosos en su promoción.
La bola de nieve que no para
El fenómeno de las apuestas online crece al ritmo de los teléfonos inteligentes y los medios de pago digitales. La recaudación de ARCA por este concepto pasó de $39.500 millones en 2024 a $93.658 millones en 2025, y en el primer semestre de este año ya alcanzó los $71.828 millones. En la Ciudad de Buenos Aires, el monto apostado en la primera mitad de 2026 subió un 80% respecto de 2025. El Mundial de Fútbol fue un gran incentivo. Estos números, claro, no contemplan el juego ilegal.
La cantidad de jugadores también se dispara: se estima que pasó de 4,3 millones en 2024 a 4,6 millones en 2025, y se proyectan 4,8 millones para 2026. Los agentes económicos calculan que este año las empresas del juego online facturarán 1570 millones de dólares, y que en 2029 esa cifra se cuadruplicará hasta los 6500 millones.
El dato que más alarma a la Iglesia es la edad de los apostadores. Un relevamiento de la consultora Voices! determinó que durante el Mundial el 47% de los apostadores tenía entre 18 y 29 años, y el 28% de ellos jugaba por dinero. Entre los mayores, en cambio, fueron el 29% y solo el 14% apostó plata. El 28% de los apostadores afirmó haberlo hecho por primera vez, y el 46% de los que jugaron por dinero dijeron que probablemente seguirán haciéndolo en los próximos meses.
El pedido que incomoda
El sacerdote Munir Bracco, vocero de la Iglesia ante esta problemática, sostiene que "lo que más preocupa es su naturalización porque no se dimensiona el peligro, la gravedad de lo que no es un juego, sino una apuesta". Sobre el Mundial, subraya que el aumento de las apuestas "fue brutal por el acoso publicitario que hubo en todos los partidos" y lamenta que muchos jóvenes quedaron con "deudas muy grandes".
Bracco agrega que en escuelas y parroquias reciben a "madres desesperadas" pidiendo ayuda por la situación de sus hijos, que hay "internaciones por problemas de salud mental" e incluso casos de suicidio adolescente.
El papa León XIV ya se pronunció con dureza. A fines del año pasado denunció "la plaga de los juegos de azar que arruina a tantas familias" y habló de "un grave problema educativo, de salud mental y de confianza social". En su encíclica Magnifica Humanitas advierte sobre la dependencia digital, los "modelos que prosperan a costa de la vulnerabilidad" y pide proteger a los menores.
El Catecismo de la Iglesia católica, actualizado a comienzos de los '90, considera que los juegos de azar se vuelven moralmente inaceptables cuando privan a alguien de lo necesario para vivir, cuando la apuesta es desproporcionada, cuando explotan la vulnerabilidad de las personas o cuando causan adicción. En las apuestas online, esos riesgos se multiplican.
El Senado, la traba
Cuando el proyecto llegó al Senado, la cúpula del Episcopado, encabezada por el arzobispo Marcelo Colombo, le envió una carta a la vicepresidenta Victoria Villarruel para pedirle su urgente tratamiento. Allí advertían que cada teléfono celular podía convertirse en un casino sin regulación. El texto fue tratado en un plenario de comisiones, con oradores como el padre Bracco, pero nunca llegó al recinto.
Senadores de varios espacios, sobre todo de La Libertad Avanza y del PRO, no mostraron interés en aprobarlo. La oposición más visible vino de la AFA: sus expositores afirmaron ante las comisiones que prohibir la publicidad de las apuestas online ponía en riesgo la subsistencia de los clubes.
Este año el oficialismo presentó un proyecto alternativo que endurece las penas para los operadores clandestinos, pero no incluye la prohibición de la publicidad y los auspicios deportivos, el punto clave para los obispos. Por eso la Iglesia quiere que Milei impulse la sanción del proyecto de Diputados antes de que a fines de noviembre pierda estado parlamentario.
Los obispos coinciden en que sería una muy buena señal hacia León XIV si el Presidente lo promoviera ya mismo, antes de su llegada. "Ciertamente sería un gesto del presidente y de los legisladores muy en consonancia con el mensaje y la preocupación que viene expresando el papa como también lo hacía Francisco", dice Bracco.
El sacerdote considera que, más allá del gesto al pontífice, apoyar la sanción "pondría de relieve la preocupación sincera y el respeto inestimable y precioso por el don de la vida ante el riesgo del flagelo de muerte porque las apuestas online y la ludopatía atentan directamente contra dos principios sagrados: la vida, la libertad".
Habrá que ver qué actitud adopta finalmente Milei, sobre todo después de que la Iglesia desestimó un enfático pedido del Gobierno: que el papa no tuviera un encuentro con empresarios, sindicalistas y movimientos populares como el que va a ocurrir en la UCA, acaso por temor a que el pontífice aluda críticamente a la situación social del país y sea muy aplaudido.