La Iglesia entró de urgencia al Congreso y el oficialismo quedó contra la hora: qué pasa con la megasesión
La megasesión arranca mañana y el tema discapacidad tiene en vilo a miles de familias que dependen de esas prestaciones. El oficialismo promete una respuesta, pero la Iglesia ya fue a golpear la puerta del Congreso y en la Rosada todavía no firman.
La tensión entre la Casa Rosada y la Cámara de Diputados por el tema discapacidad ya no se disimula. A menos de 24 horas de la megasesión convocada para mañana al mediodía, el bloque libertario seguía negociando anoche con sus aliados un texto que contemple los reclamos del sector, mientras las presiones se acumulaban y llegaron a su punto máximo con la irrupción de la Iglesia en el Congreso.
Autoridades del Episcopado se reunieron por la tarde con representantes del bloque oficialista para transmitirles su preocupación por la situación y pedirle al Gobierno que termine de cerrar un acuerdo que dé respuesta a las demandas del colectivo de discapacidad, según pudo saber este medio.
El antecedente que encendió las alarmas
La movida eclesiástica ocurrió después de la reunión de la mesa política en Balcarce 50, que dejó al descubierto las dudas internas sobre el respaldo a la iniciativa legislativa. El principal reparo es el costo fiscal.
Pese a ese panorama, en el oficialismo confían en obtener el aval del Ejecutivo para avanzar con su propio dictamen. La meta es concreta: evitar que la oposición consiga aprobar una nueva emergencia en discapacidad durante la sesión maratónica de mañana, que tendrá un temario variado. Entre los proyectos que se tratarán aparecen el de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y otros que buscan responder a la creciente morosidad y al endeudamiento de las familias.
Sin embargo, casi nadie se anima a afirmar que el texto, después de meses de negociaciones y cambios sucesivos, esté completamente cerrado y cuente con el visto bueno de la Secretaría de Legal y Técnica y del Ministerio de Economía, dos áreas clave donde manda la familia Caputo: el asesor presidencial y el ministro, respectivamente.
“Nunca se sabe con la Casa Rosada”, ironizó un diputado aliado que participó esta tarde de la reunión de jefes de bloque, donde buena parte de la discusión giró en torno a la versión final del proyecto de discapacidad. Con ese texto, el oficialismo busca dar una respuesta “superadora” a los reclamos de los bloques dialoguistas.
En teoría, esta vez no habría “peros” del Ejecutivo que hagan caer la iniciativa que viene negociando Laura Rodríguez Machado, la diputada exPro y una de las espadas legislativas del presidente de la Cámara baja, Martín Menem. Pero la cautela es extrema: todavía está fresco el derrotero que significó la publicación del Presupuesto, que echó por tierra todas las concesiones que la cordobesa le había dado al Pro y a la UCR.
La amenaza de un veto que sobrevoló la sesión
Ese antecedente volvió a cobrar fuerza la semana pasada, cuando el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, admitió durante su exposición sobre el Presupuesto ante los diputados —en una suerte de sincericidio— que “el Ejecutivo hubiera querido otra cosa”, en referencia a la propuesta legislativa impulsada por Menem.
Desde entonces crecieron en la oposición las sospechas sobre un eventual veto a la prórroga de la emergencia en discapacidad, ante el escenario difícil de que la oposición logre avanzar con su dictamen de minoría. O, más insólito todavía, un rechazo del Gobierno a su propia iniciativa.
No es casualidad. Hasta ayer, había quienes en la bancada libertaria no descartaban la posibilidad de un veto total o parcial del Presidente, según pudo saber este medio. Esta tarde, sin embargo, esa alternativa fue desestimada desde las más altas esferas del oficialismo. Una decisión de ese calibre dejaría muy mal parado a Menem y, por extensión, a Rodríguez Machado y a otros diputados involucrados en la discusión.
Más aún cuando desde el universo libertario admiten que, en materia de discapacidad, el Gobierno ya perdió terreno en el plano discursivo. De ahí la necesidad de desactivar la amenaza de la prórroga de la emergencia.
Qué pidieron los aliados y qué se convalidó
Más temprano, durante la reunión de jefes de bloque, los libertarios se abocaron a revisar en detalle las modificaciones reclamadas por los espacios dialoguistas, en particular las exigencias del misionero Oscar Herrera Ahuad, quien habría conseguido incorporar varios de sus planteos al dictamen oficial.
“Se convalidó todo lo que pidieron los aliados”, se jactó otro de los presentes durante el encuentro. “Esta vez parece que está todo encaminado”, sostuvo otra fuente que recorre los pasillos del Congreso.
Según pudo saber este medio, el oficialismo habría asegurado la actualización del nomenclador ajustado mensualmente por inflación y un cronograma de pago de las compensaciones adeudadas, este último un reclamo expreso del PRO.
Pero la letra chica del dictamen motivó una nueva reunión por la noche entre representantes de La Libertad Avanza y Herrera Ahuad, finalizado el encuentro con el Episcopado, que se extendió hasta altas horas.
Si bien impera el optimismo entre varios bloques y en el propio oficialismo, quienes están más involucrados en las negociaciones saben que el acuerdo todavía debe superar el último filtro de la Casa Rosada. Por eso no se pueden descartar ajustes sobre la marcha durante la sesión.