La historia oculta de José Bonaparte: el hermano de Napoleón que fue rey de España y terminó en una tumba junto a él
¿Sabías que José Bonaparte era abogado y creó el Museo del Prado? La historia del hermano de Napoleón que reinó en España y terminó exiliado en América.
Fue rey de España tras la invasión napoleónica, pero nunca logró ganarse el afecto de la gente. Luego de la batalla de Waterloo, se refugió primero en Estados Unidos y luego en Florencia, donde pasó sus últimos días. José Bonaparte, conocido en los libros de historia como “Pepe Botella”, es mucho más que un tirano incompetente.
¿Quién fue realmente José Bonaparte?
Joseph Napoléon Bonaparte ascendió al trono de España el 6 de junio de 1808, después de la abdicación de Bayona. Carlos IV y su hijo Fernando VII cedieron sus derechos sucesorios a Napoleón, quien nombró a José rey. Hasta Felipe VI, José I fue el único monarca español con título universitario: ambos eran abogados.
Antes de ser rey, José fue miembro del Consejo de los Quinientos durante la Revolución Francesa. En 1794, se casó con Julia Clary, mientras Napoleón se comprometió con su hermana Désirée, pero luego la dejó por Josefina Beauharnais. Désirée se casó con el mariscal Bernadotte, cuyo hijo Óscar sería rey de Suecia y se casaría con una nieta de Josefina.
Rey de España: entre reformas y represión
José trató de ganarse el favor popular con leyes beneficiosas y festejos, pero los españoles lo acusaban de alcohólico. Le decían “Pepe Plazuelas” por derribar zonas viejas de Madrid para crear espacios públicos, y creó el Museo de Pintura, futuro Prado. Sin embargo, encabezó campañas represivas en Andalucía. Aunque tenía apoyo de los “afrancesados”, nunca fue querido.
En 1811 quiso abdicar, pero Napoleón se opuso y lo nombró generalísimo de las tropas francesas en la península. En España, tuvo amantes como la marquesa de Montehermoso, la condesa de Jaruco y la condesa de Merlin. Una copla popular decía: “La señora condesa tiene un tintero donde moja la pluma José Primero.” También tuvo relaciones con la cantante Fineschi, Nancy de Jeux y la baronesa Burke.
La caída y el exilio
El duque de Wellington derrotó a José en Vitoria el 13 de junio de 1813. José huyó a Francia con joyas y obras de arte saqueadas, sin respetar ni los restos del Cid. El Tratado de Valençay (diciembre de 1813) reconoció a Fernando VII. Napoleón se exilió en Santa Elba y José en Suiza. Tras los Cien Días y Waterloo, José huyó a Estados Unidos, instalándose en Point Breeze desde 1815.
Allí planeó rescatar a Napoleón para instaurar un imperio en América, pero Napoleón murió en Santa Elena. José fundó el periódico Courrier des États-Unis y, como conde de Survilliers, asistió a veteranos napoleónicos mediante la masonería. Su hija Zenaida se casó con Carlo Luciano Bonaparte, ornitólogo que nombró una paloma en su honor; tuvieron once hijos, incluido un cardenal. La otra hija, Carlota, murió sin descendencia.
Finalmente, José regresó a Europa y murió en Florencia en 1844. Sus restos fueron repatriados por Napoleón III y recibidos por su sobrino Alejandro Walewski, quien fue diplomático en Buenos Aires. Una de sus hijas con la condesa Ricci está enterrada en el cementerio de la Recoleta. José Bonaparte yace en Les Invalides, a metros de su hermano Napoleón.