La historia del empresario argentino que donó su sangre obrera y hoy podría ser beato
Un empresario argentino que conmovió a sus obreros y un milagro inexplicable. ¿Qué pasó con el niño que estaba clínicamente muerto? La historia que podría convertirlo en santo.
Este jueves 27 de agosto, la Parroquia Divino Salvador de San Juan será el escenario de una misa especial en honor a Enrique Shaw, el primer empresario argentino en camino a la beatificación. La celebración, prevista para las 19:30, busca conmemorar un nuevo aniversario de su fallecimiento y acelerar su causa.
El padre José Juan García, párroco del lugar, destacó la figura de Shaw como un ejemplo de honestidad y solidaridad con sus empleados en Cristalerías Rigolleau. "Falleció de cáncer el 27 de agosto de 1962, a los 41 años", recordó el sacerdote, y agregó un detalle conmovedor: "Días antes de su muerte, los empleados hicieron una fila espontánea para donarle sangre. Al enterarse, dijo: 'Soy feliz porque por fin por mis venas corre sangre obrera'".
¿Quién fue Enrique Shaw?
Nacido en París en el seno de una familia patricia argentina, Shaw ingresó a la Escuela Naval Militar y se convirtió en el oficial más joven en graduarse. En 1943 se casó con Cecilia Bunge, con quien tuvo nueve hijos. Tras pedir su retiro de la Marina, asumió la dirección general de Rigolleau, una de las vidrieras más importantes del país, donde impulsó condiciones laborales dignas, cajas de ayuda y sistemas de salud para los obreros.
En 1952 fundó la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), con el objetivo de promover la responsabilidad social empresarial y difundir la doctrina social de la Iglesia en el ámbito corporativo. Su vida cambió drásticamente cuando fue diagnosticado con un melanoma maligno, pero mantuvo su ritmo de trabajo hasta el final. Cuando necesitó transfusiones, decenas de trabajadores de Rigolleau se ofrecieron voluntariamente a donar sangre.
El milagro que lo acerca a los altares
El papa León XIV aprobó en 2025 el decreto que reconoce un milagro atribuido a Shaw, allanando el camino hacia su beatificación. El caso involucra a un niño de 5 años de Suipacha, provincia de Buenos Aires, que sufrió un grave traumatismo craneal en junio de 2015 tras ser golpeado por un caballo asustado por una víbora.
Según los registros del Vaticano, el pequeño quedó clínicamente muerto. Su padre, desesperado, se encomendó a Shaw y pronunció una frase que quedó en la historia: "Yo te cambio tu santidad por la salud de mi hijo". Durante 45 días de internación, los médicos no lograron resultados y decidieron implantar una válvula de drenaje permanente en el cerebro. Minutos antes de la cirugía, el líquido comenzó a drenar solo, un hecho que la ciencia no puede explicar. Hoy, ese niño, Matías, es un adolescente sin secuelas.
Un camino de santidad poco común
El papa Francisco ya había firmado en 2021 el decreto que declaró a Shaw Venerable, un paso previo a la beatificación. Su causa es una de las pocas en la historia de la Iglesia que involucra a un empresario, lo que genera expectativa entre los fieles y el mundo empresarial.
La misa de este jueves en San Juan está abierta a toda la comunidad, pero con una convocatoria especial para los empresarios sanjuaninos. "Hoy, la Parroquia Divino Salvador se convierte en anfitriona del mundo empresarial para pedir por la pronta beatificación de este empresario argentino", concluyó el padre García.