La historia del capitán suizo que enfrenta a la Selección: polémicas, goles en tres Mundiales y un padre que marcó su camino
¿Sabías que el capitán suizo que enfrenta a la Selección Argentina tiene una historia de superación y polémicas? Hijo de un activista kosovar, Xhaka lleva su pasado a flor de piel. Descubrí los secretos de su carrera, desde el gesto del águila que desafió a Serbia hasta su duelo con Messi.
Granit Xhaka, el mediocampista de 33 años que lidera a Suiza en el Mundial 2026, es mucho más que un futbolista. Con más de 150 partidos con la selección y goles en tres Copas del Mundo distintas, su carrera está atravesada por la pasión y la controversia. Este viernes, en cuartos de final, se medirá ante la Argentina de Lionel Messi, un duelo que promete emociones fuertes.
De Basilea a la élite: los orígenes de un líder
Nacido el 27 de septiembre de 1992 en Basilea, Xhaka es hijo de albanokosovares que emigraron a Suiza. Su padre, Ragip, fue un activista político encarcelado en la antigua Yugoslavia por luchar por la independencia de Kosovo. “Mi padre era manifestante comunista y protestaba contra el gobierno central en Belgrado. Es algo que me toca profundamente”, confesó el jugador al diario The Guardian. Esa historia familiar forjó su carácter combativo.
A los 10 años ingresó a las inferiores del Basilea y debutó en 2010 en la Champions League. Tras dos temporadas y tres títulos locales, emigró al Borussia Mönchengladbach por 8,5 millones de euros. Allí, sus expulsiones iniciales dieron paso al cariño de la afición.
El escándalo con una azafata y la resurrección con Arteta
En 2016, el Arsenal pagó 30 millones de libras por su pase. Pero la adaptación fue difícil: una discusión con una azafata de British Airways le valió una denuncia por “abuso racial” y un interrogatorio policial. Además, en 2019 insultó a la hinchada del Crystal Palace y se quitó la camiseta. Sin embargo, con la llegada de Mikel Arteta, Xhaka se convirtió en un pilar del vestuario y ganó dos FA Cup.
En 2024 fue el cerebro del Bayer Leverkusen que rompió una sequía de más de 100 años ganando la Bundesliga. Luego, en Sunderland, repitió la hazaña de clasificar a competencias europeas.
El gesto del águila que desafió a Serbia
Con la selección, Xhaka debutó en 2011 tras ganar el Mundial Sub-17. En Rusia 2018, ante Serbia, protagonizó uno de los festejos más polémicos: tras empatar con un remate de 30 metros, juntó los pulgares formando un águila albanesa, un símbolo de resistencia contra el gobierno de Slobodan Milosevic. “Si aman tanto a Kosovo, ¿por qué no juegan con su selección?”, había provocado el serbio Aleksandar Mitrovic. Xhaka respondió en la cancha.
Del penal fallado a la cita con Messi
En Brasil 2014 le anotó a Honduras; en Qatar 2022 no convirtió. Pero en este Mundial volvió a festejar ante Bosnia. Suiza eliminó a Argelia y a Colombia por penales, aunque Xhaka erró su disparo. Ahora, en cuartos de final —primera vez desde 1954—, enfrenta a la Argentina. “No sé si podremos detener a Lionel Messi en 90 minutos, menos en 120. Para los que jugamos en su era es un privilegio, pero queremos mostrar nuestra personalidad y hacer que las cosas sean extremadamente difíciles para él”, declaró.
