La hazaña imposible de los Knicks que dejó a todos sin aliento en el Madison
¿Cómo lograron los Knicks dar vuelta un partido que parecía perdido? La respuesta te dejará helado.
Los New York Knicks lograron la mayor remontada en la historia de las Finales de la NBA al superar una desventaja de 29 puntos para vencer 107-106 a los San Antonio Spurs, en un partido que quedará grabado en la memoria de los fanáticos.
El Madison Square Garden fue testigo de una noche de locura. Los Spurs dominaron la primera mitad con un récord de 14 triples y se fueron al descanso arriba 81-52. Todo parecía perdido para los locales, pero una falta flagrante de Victor Wembanyama sobre Karl-Anthony Towns al inicio del tercer cuarto encendió la chispa de la remontada.
Jalen Brunson, con 36 puntos, y OG Anunoby, con 33, lideraron la reacción. El equipo neoyorquino comenzó a recortar distancias a un ritmo vertiginoso, apoyado por la energía de celebridades como Taylor Swift presentes en el estadio. A falta de un minuto, los Knicks se pusieron al frente por primera vez en el partido.
El desenlace fue de película: con 1.2 segundos en el reloj y los Spurs arriba por un punto, Brunson falló un triple ante la marca de Wembanyama, pero Anunoby capturó el rebote y anotó los dos puntos que desataron la euforia en el Garden.
“Nunca nos rendimos, estuvimos en el partido, seguimos presionando. Creemos en nosotros, hemos remontado antes, somos fuertes y lo hemos hecho antes”, declaró Anunoby, visiblemente emocionado. “El Madison Square Garden es eléctrico, no hay nada como esto, son los mejores fans del mundo”, agregó.
Con esta victoria, los Knicks se colocan 3-1 en la serie y tendrán su primera oportunidad de coronarse campeones después de 53 años el próximo sábado, en Texas.
