La hazaña de una escuela tucumana que desafió la crisis para llegar a la San Lorenzo Cup
¿Qué sacrificio hizo una escuela tucumana para llegar a la San Lorenzo Cup? Tres talentos locales podrían probarse en AFA. Conocé la historia completa.
Una delegación de la Escuela Oficial de San Lorenzo en Tucumán se convirtió en la primera del interior del país en competir en la San Lorenzo Cup. El viaje, financiado con rifas y locros, dejó una experiencia imborrable y abrió las puertas de AFA a tres talentos locales.
Un sueño forjado con sacrificio
Detrás de cada camiseta y de cada foto en el predio de Boedo hubo meses de esfuerzo. Las familias de los pequeños futbolistas, de entre siete y nueve años, organizaron bingos, vendieron comida y hasta prepararon un locro para reunir los fondos necesarios.
El entrenador Sebastián Méndez no ocultó su emoción: "Ha sido la primera vez que fuimos con la escuela oficial a la San Lorenzo Cup. Nos resaltaron el gran esfuerzo que hicimos para estar presentes porque era la primera vez que participaba una escuela del interior", explicó.
La experiencia en Buenos Aires
Los días 20 y 21 de julio, las categorías 2017 y 2018 disputaron la quinta edición del torneo en las instalaciones del club de Boedo. Aunque los resultados deportivos pasaron a segundo plano, los chicos vivieron una experiencia única: recorrieron el predio profesional y compartieron un momento con Walter Perazzo, director deportivo de San Lorenzo.
El sacrificio tuvo una recompensa inesperada. Tres jugadores tucumanos fueron observados por los captadores de talento del club y recibieron la promesa de una nueva convocatoria para ser evaluados junto a las divisiones de AFA.
Un precedente para el interior
Este logro sienta un precedente para la detección de talentos en todo el país. Méndez destacó el esfuerzo de los padres: "Los padres hicieron hasta lo imposible. Vendieron rifas, comida, organizaron bingos y hasta un locro para recaudar fondos. No cualquiera puede viajar hoy en día y ellos hicieron un esfuerzo enorme para que sus hijos vivieran esta experiencia".
Mientras la delegación ya piensa en regresar el próximo año, en Tucumán quedó la certeza de que el verdadero resultado no se refleja en una tabla de posiciones. Se ve en la ilusión de cada chico y en la oportunidad que tienen tres tucumanos de seguir persiguiendo el sueño de jugar con la camiseta azulgrana.