La hazaña de un salteño que capturó un barco inglés a caballo: la historia que resuena en la previa del Mundial
¿Sabías que un salteño capturó un barco inglés montando a caballo? La increíble hazaña de Martín Miguel de Güemes en 1806 vuelve a resonar en Salta, justo antes del partido Argentina-Inglaterra por el Mundial 2026. Conocé los detalles de esta historia que parece de película.
En la previa del partido entre Argentina e Inglaterra por las semifinales del Mundial 2026, una historia salteña vuelve a cobrar fuerza: la de Martín Miguel de Güemes, quien con apenas 21 años participó de la captura de un barco inglés a caballo. No es una metáfora futbolera: ocurrió el 12 de agosto de 1806, durante la Reconquista de Buenos Aires.
¿Cómo un jinete pudo tomar una fragata?
La embarcación británica, conocida como Justine o Justina, quedó varada cerca de la costa del Río de la Plata debido a una extraordinaria bajante. Con 26 cañones y unos cien hombres a bordo, el barco mercante había sido utilizado por las fuerzas de William Beresford durante la primera invasión inglesa. Desde la costa, los criollos vieron la oportunidad.
Una fuerza de caballería avanzó por la playa aprovechando el agua baja. Güemes, entonces un joven cadete del Regimiento Fijo de Infantería de Buenos Aires, lideró el grupo de jinetes que se acercó a la nave. Las armas de fuego acompañaron el avance hasta que, finalmente, los ingleses izaron la señal de rendición. La caballería había logrado lo impensado: capturar un barco.
El trofeo que quedó en Buenos Aires
La acción permitió tomar prisioneros y recuperar la bandera de la embarcación, una enorme insignia naval. Esas banderas británicas fueron llevadas al convento de Santo Domingo, en Buenos Aires, como trofeos de la victoria. La hazaña quedó grabada en la historia militar de Güemes, quien al año siguiente también participó en la defensa de Buenos Aires durante la segunda invasión inglesa.
De héroe de las invasiones a defensor del norte
Güemes regresó a Salta con experiencia militar y organizó las milicias gauchas que frenaron los avances realistas durante la Guerra de la Independencia. Pero antes de convertirse en el Héroe Gaucho, ya había escrito una historia increíble: un barco tomado por hombres a caballo. Más de dos siglos después, en la previa de un nuevo duelo deportivo contra Inglaterra, aquella vieja historia vuelve a circular entre los salteños. Esta vez no habrá lanzas ni caballos, sino una pelota y un lugar en la final del mundo en juego.