La fundación salteña que empezó con una yegua y hoy cambia la vida de cientos

Hace 21 años eran tres personas y una yegua. Hoy son 40 profesionales y 60 voluntarios, pero la fundadora sigue repitiendo la misma frase que la llevó a empezar. ¿Qué la convenció de que había que compartirlo?

· 4 min de lectura
La fundación salteña que empezó con una yegua y hoy cambia la vida de cientos
La fundación salteña que empezó con una yegua y hoy cambia la vida de cientos

La Fundación Terapia del Azul nació hace 21 años con apenas tres personas y una yegua, y hoy se convirtió en un espacio interdisciplinario de referencia en Salta para personas con discapacidad. Combina equinoterapia, educación, deporte y el vínculo con los caballos en el Salta Polo Club, donde funciona desde 2008.

El equipo fijo está formado por unas 40 personas, entre maestras, talleristas y terapeutas, a las que se suman unos 60 voluntarios que colaboran durante la semana. La fundadora y presidenta, Elena Cataldi, sostiene que el objetivo central no cambió con el crecimiento: “Se fue ampliando, pero el objetivo siempre sigue siendo sacar adelante a los chicos y jóvenes con discapacidad, con alguna condición o necesidad especial”.

De un diagnóstico adverso a una vida plena

La historia personal de Cataldi fue el motor de todo. Hace 26 años nació Francisco, su tercer hijo, quien a los dos meses sufrió un paro respiratorio que le dejó secuelas neurológicas severas. Por entonces, Elena vivía en la provincia de Buenos Aires, dedicada a actividades rurales y a la cría de caballos criollos. Mientras Francisco hacía su rehabilitación en el Instituto Fleni, los profesionales le mencionaron los beneficios de la equinoterapia.

“Yo tenía los caballos a mano, amo los caballos, ¿cómo no usar estos beneficios para mejorar la calidad de vida y el desarrollo de Francisco?”, recordó. Así empezó a formarse e incorporó el trabajo con caballos en el proceso de rehabilitación de su hijo.

Cuando Francisco tenía cinco años, los médicos le dijeron que había evolucionado mucho más de lo esperado para el daño neurológico que presentaba. El pronóstico inicial indicaba que no caminaría y que tendría dificultades para controlar la cabeza. Hoy, a los 26, camina, corre, salta y monta a caballo por sus propios medios. Ese fue el punto de inflexión: “Esto se tiene que saber, después lo tengo que compartir”, se dijo Cataldi, y así surgió la idea de crear una institución para que otras familias accedieran a lo mismo.

De Azul a Salta

La Fundación Equinoterapia del Azul comenzó en 2005 en la localidad de Azul, provincia de Buenos Aires. En 2008, Cataldi volvió a Salta con su familia y la fundación se instaló en el Salta Polo Club, donde sigue funcionando. Con los años se sumaron un centro de día con talleres de golf adaptado, cocina, huerta, música, arteterapia, deporte, teatro y cerámica, un programa de equitación adaptada y proyectos de inclusión laboral.

Caballos que visitan

Uno de los proyectos más recientes es “Caballos que visitan”, que acerca los animales a quienes no pueden llegar a la fundación. La idea nació cuando Cataldi acompañaba a un sobrino con leucemia en el Hospital Público Materno Infantil y veía las largas esperas de los pacientes. Con el respaldo de las autoridades del hospital, los caballos empezaron a visitar a los niños internados, que pueden acercarse acompañados por médicos y enfermeros. El programa también llegó a hogares de niños y al Servicio Penitenciario de Salta, donde se trabaja con personas privadas de su libertad.

“Nos gustó este concepto de decir: qué lindo llegar al que no puede llegar a la fundación”, explicó Cataldi.

Autonomía y acceso

El acompañamiento de las familias es central, sobre todo ante la preocupación por el futuro de los hijos cuando los padres ya no estén. Por eso se trabaja el autovalimiento y la independencia según las posibilidades de cada persona. “Arriba del caballo somos todos iguales”, resume la fundadora.

No hay límite de edad: la admisión se hace con una entrevista y evaluación inicial, siempre considerando indicaciones y contraindicaciones médicas. Algunas obras sociales cubren las prestaciones, otras no. En Salta, la equinoterapia está reconocida dentro de las prestaciones médicas obligatorias por legislación provincial, mientras que el acceso por obras sociales nacionales depende de cada cobertura. También hay pacientes becados gracias al aporte de padrinos.

La Fundación Terapia del Azul funciona en el Salta Polo Club, de lunes a viernes, de 8.30 a 18. “Estamos para acompañar a todas las familias que estén atravesando distintas situaciones”, señaló Cataldi.

Más para leer

El bingo que reparte autos 0 km en Salta: cuánto sale el cartón y a qué hora arranca
Sociedad
Viajó desde Embarcación para tratar un cáncer bucal y hay un pedido urgente que depende de todos
Sociedad
El Papa llega a Córdoba y los salteños ya se organizan: lo que cuesta ir a verlo
Sociedad
Casi 3 de cada 10 salteños no llegan a fin de mes: el dato que preocupa
Sociedad
Salta avanza con la renovación de dos avenidas clave: la cifra que se destinará
Sociedad
Ochenta años de tradición gaucha: el nuevo rincón del Museo Güemes que nadie esperaba
Sociedad