La frase sobre la IA que dejó a una maestra de San Luis pensando en el aula
Una disertante pakistaní, una estudiante mexicana de 19 años y una frase sobre la IA que la dejó pensando: lo que se llevó una maestra sanluiseña del congreso que ya la tiene aplicando en el aula.
Celeste Lacombe da clases en el nivel Inicial y en el Primario, repartida entre la ciudad de San Luis y La Punta. Después de pasar por la segunda jornada del Congreso Internacional 'San Luis cuna de maestros', no dudó: las capacitaciones fueron “extraordinarias”.
La docente llegó acompañada por su pareja y se fue con la cabeza llena de ideas para aplicar frente a sus alumnos. “Hoy vine con mi pareja y los oradores estuvieron muy buenos. Nos dieron varias perspectivas para poder trabajar en el aula y en distintas organizaciones”, contó.
La disertante que la dejó impresionada
El primer impacto de la jornada llegó desde Pakistán. Sister Zeph, la oradora pakistaní, fue la encargada de abrir el fuego. “Nos dejó impresionados con sus experiencias”, resumió Lacombe.
De esa exposición se llevó una idea que considera central para el presente de la docencia. “Nos brindó herramientas y sabiduría para trabajar con la IA, para saber que la IA no nos va a reemplazar, sino que nos va a potenciar”, afirmó.
Y subrayó una frase que la interpeló: la inteligencia artificial no reemplaza al docente, sino que reemplaza al docente que no se actualiza.
La segunda exposición también la sorprendió, aunque por otro motivo: la protagonizó una estudiante mexicana de 19 años. “Su exposición me encantó y sus experiencias con distintos estudiantes de ingeniería también. Excelente”, describió.
Herramientas concretas para el jardín y la primaria
Consultada sobre cómo llevar la IA al aula, Lacombe fue directa: Canva es su aliada. “Por ejemplo, en el área teatral en que muchas veces me desempeño, se puede utilizar. Ya sea con videos o con Canva, que es una herramienta que a mí me gusta mucho”, señaló.
En el primer día del congreso ya había visto videos de otras maestras que recomendaban diseñar tarjetas o imágenes para las clases con estas herramientas.
“Hay una aplicación, por ejemplo, que se utiliza para crear videos o avatares. Eso te ayuda a crear diálogos o ayudar a que los alumnos se auto escuchen y creen utilizando la IA. Entonces, es una buena herramienta para que ellos se auto perciban y puedan sacar mejor provecho de esa enseñanza”, apuntó.
El tiempo que se gana y a dónde va
Para la docente, la tecnología no viene a complicar la tarea sino a aliviarla. “Siento que la IA puede ayudarnos a reducir el tiempo del trabajo arduo que tiene un docente. También, ese tiempo que ganamos al ayudarnos con la IA nos fortalece para capacitarnos”, sostuvo.
Ese margen que se libera lo destina a planificar y a formarse, dos instancias que considera necesarias para enriquecer su práctica pedagógica. “Todo va de la mano. Poder llevarlo al aula y aplicarlo con nuestros estudiantes, enseñarles a ellos a utilizar herramientas y potenciar su idea para aprenderla”, cerró.
Una vocación que nació en casa
Lacombe también se tomó un momento para recordar de dónde viene su amor por la docencia. “Tengo a mi mamá que es docente jubilada. Me di cuenta que era una vocación, en realidad, de grande, pero yo ya lo venía sintiendo: esa típica niña que escribía en el pizarrón o que jugaba a enseñar en su casa”, rememoró.
Ya de adulta, confirma que educar es lo que le gusta. Agradece a su madre por haberla guiado en el oficio y a su pareja, con quien armó un equipo. Para ella, estos congresos son clave: sirven para el encuentro, la ayuda mutua y el enriquecimiento en un contexto de tecnologías que no paran de aparecer.
