La frase que selló su destino: agravan la imputación contra el rugbier que empujó a un joven al asfalto
La Justicia agravó la imputación contra Matías Fay, el rugbier que empujó a un joven al asfalto en Mar del Plata. ¿Qué prueba cambió todo?
La Justicia dio un giro inesperado en el caso del rugbier que empujó a un joven hacia la calle en Mar del Plata. Ahora, Matías Fay enfrenta una acusación mucho más grave: homicidio en grado de tentativa.
El fiscal Paulo Cubas revisó la calificación legal después de que nuevas pruebas, incluyendo testimonios y videos, revelaran detalles escalofriantes. Entre ellas, una frase que habría dicho Fay antes del ataque: “Pedime perdón porque te mato”. Esa amenaza, según los investigadores, es clave para demostrar su intención homicida.
¿Qué pasó aquella noche en Playa Grande?
Todo comenzó cuando Valentín Lastra, de 22 años, intervino para detener una pelea entre Fay y un cuidacoches. El rugbier, de contextura física mucho más grande, dirigió su furia contra el joven. Las imágenes muestran a Lastra retrocediendo mientras intentaba evitar la confrontación.
En un momento, Fay lo empujó hacia la calzada del paseo Victoria Ocampo, justo cuando un auto circulaba por la zona. El impacto fue inevitable. Los peritajes, analizados fotograma por fotograma, confirmaron que el empujón fue directo hacia el asfalto, no hacia un vehículo estacionado como se pensó al principio.
La actitud del acusado después del atropello
Lo que más llamó la atención de los investigadores fue la reacción de Fay. Según el informe, no mostró señales de preocupación ni se giró para ver lo ocurrido, mientras que otros presentes corrieron a auxiliar a la víctima. Esa indiferencia, sumada a las pruebas fílmicas, llevó al fiscal a cambiar la imputación.
Con esta nueva calificación, Cubas se declaró incompetente y envió el expediente a la Fiscalía General, que deberá asignar un nuevo fiscal. Una vez designado, se fijará la fecha de la declaración indagatoria de Fay.
La decisión judicial coincide con el reclamo de la víctima y sus abogados, que siempre sostuvieron que las imágenes mostraban una situación de extrema gravedad, no un simple caso de lesiones.