“Furgón de cola”, “una Ferrari para la empresa china y un triciclo para la argentina” y una autocrítica que incomoda: la histórica dirigente radical habló de su partido, de Milei y de su propia jubilación, y no dejó títere con cabeza.
La dirigente radical Delia Pappano pasó por el ciclo Paren las Rotativas y no se guardó nada. Con casi medio siglo de trayectoria en la docencia y la investigación, la sanjuanina cuestionó al presidente Javier Milei, apuntó contra los correligionarios que se acercaron a La Libertad Avanza y describió el estado actual de la UCR en la provincia con una imagen contundente.
“Me encantaría tener un candidato aunque sea para sacar el 3% o 4%, pero que se identifique con el radicalismo. Yo a Milei no lo voto”, sostuvo. La definición resume el malestar de un sector del partido ante el entendimiento de gobernadores y referentes con la gestión libertaria.
El rol del radicalismo sanjuanino
Pappano fue dura con la conducción provincial. A su entender, el radicalismo local quedó subordinado al gobierno de Marcelo Orrego y sus decisiones dependen del vínculo entre el gobernador y el Presidente. “En la provincia es furgón de cola y va a ser lo que el gobernador diga”, afirmó.
Sobre las internas convocadas en la UCR, advirtió que los sectores críticos no tienen recursos para competir. Ese escenario, según su lectura, volverá a favorecer las listas de unidad y a quienes buscan conservar espacios dentro del Estado.
Cambiemos, el punto de quiebre
Para la dirigente, la pérdida de identidad del partido comenzó con la alianza de 2015. “El error más grande que cometió la UCR empezó en 2015 con Cambiemos. El radicalismo es un partido socialdemócrata, de la Internacional Socialista”, señaló.
Sobre Milei, consideró que cumple el programa que anunció en campaña, aunque no esperaba el nivel de confrontación de su gestión. “Creo que está haciendo lo que dijo que venía a hacer: acabar con el Estado”, expresó, en alusión a la definición del Presidente de ser un topo que llegó para destruirlo desde adentro.
De todos modos, separó la economía de la conducta política. Criticó los cruces con dirigentes internacionales, los insultos a quienes piensan distinto y el trato a los adversarios. “A lo económico le tenés que sumar un grado de locura, de intolerancia y de falta de respeto al distinto”, dijo.
Consultada sobre si vio algo similar en democracia, respondió que no. Comparó el estilo presidencial con el de Cristina Fernández de Kirchner, aunque también cuestionó a la expresidenta por sus prácticas políticas y por los casos de corrupción por los que fue condenada.
En contraste, reivindicó la tradición de la UCR y nombró a Hipólito Yrigoyen, Marcelo Torcuato de Alvear, Arturo Illia y Raúl Alfonsín como presidentes que llegaron al poder con pocos recursos y se retiraron sin enriquecerse. “Cuando se usa el poder para enriquecerse es asqueante”, manifestó.
Pymes, RIGI y la teoría del derrame
Otro eje de la entrevista fue el impacto del modelo económico en las pequeñas y medianas empresas, los trabajadores y los profesionales. Pappano dijo conocer de cerca la situación de las pymes y mencionó cierres de comercios y despidos en un escenario que considera cada vez más difícil.
También cuestionó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al sostener que otorga beneficios a los grandes capitales sin condiciones equivalentes para las empresas argentinas. Para graficarlo, comparó la participación de una firma rosarina en la construcción del campamento de Veladero con la provisión de equipamiento chino para el proyecto Vicuña: según planteó, la empresa nacional llegó a emplear a más de 200 trabajadores, mientras que ahora se priorizan compras en el exterior que, a su juicio, perjudican a los proveedores locales.
“Le estás dando una Ferrari para que corra a una empresa china y un triciclo a la empresa argentina”, disparó. Y agregó: “Estoy harta de que hablen de la teoría del derrame”.
Educación, ciencia y el radiotelescopio de Calingasta
La preocupación se extendió a la educación, la ciencia y la salud. Tras 44 años de docencia e investigación, contó que su jubilación y la de su marido apenas les permiten mantenerse por encima de la línea de pobreza. “Los docentes e investigadores jóvenes están todos por debajo de la pobreza”, advirtió.
Sobre el proyecto del radiotelescopio chino en Calingasta, rechazó las objeciones que hablan de un posible uso para espiar satélites estadounidenses. Consideró que esas sospechas responden a una mirada geopolítica que perjudica las posibilidades científicas de San Juan y del país. “Nos estamos perdiendo la oportunidad de ser punta de lanza en la investigación astronómica del universo por pura paranoia”, afirmó.
El cierre: clase media y futuro
En el tramo final, Pappano habló de la clase media y del porvenir del país. Dijo sentirse como en 1976 o 1977 y advirtió por una división social cada vez más profunda. “No se puede saquear la educación, la ciencia ni la salud. Nos están haciendo un país o nos están terminando como país independiente”, expresó.
A sus 73 años, aseguró que está cerca de caer en la pobreza pese a su trayectoria y usó su propia situación como ejemplo del deterioro que observa. También apuntó contra los dirigentes de su partido y del PRO que acompañan al Gobierno nacional.
Sobre las alternativas electorales, mezcló ironía y desencanto: mencionó a Patricia Bullrich y Myriam Bregman como posibles opciones, descartó a Cristina Fernández de Kirchner y a Sergio Uñac, y volvió a marcar distancia con Milei.