La foto que encendió todas las alarmas en el PJ: Orrego, Munisaga y Gramajo, juntos
¿Qué se traen entre manos Orrego, Munisaga y Gramajo? La foto del acto en Rawson no fue una casualidad: mientras el gobernador anunciaba una obra millonaria, el PJ miraba con recelo. ¿Están armando una jugada conjunta para el 2027 o es solo una estrategia para molestar a Uñac?
Una imagen captada el viernes en Rawson sacudió al justicialismo sanjuanino: el gobernador Marcelo Orrego, el vicegobernador Fabián Martín, el intendente Carlos Munisaga y el exintendente Fabián Gramajo compartieron escenario y gestos que no pasaron desapercibidos. El encuentro, en el marco de la inauguración del Paseo de la Argentinidad, reavivó las especulaciones sobre el armado político de cara al 2027.
La postal no es nueva: la sintonía entre el oficialismo provincial y el denominado Eje Rawson-Chimbas viene de larga data. Pero esta vez el contexto electoral encendió las alertas internas en el peronismo, donde las lecturas no tardaron en llegar.
Obra clave y un guiño que no es casual
El acto sirvió para que Orrego anunciara la pavimentación de un tramo estratégico de la calle Abraham Tapia, entre Avenida de Circunvalación y Callejón Coria. Son 1.557 metros que demandarán una inversión de 387 millones de pesos, financiados íntegramente por el Gobierno provincial. Además, el Paseo de la Argentinidad, construido en Villa Hipódromo donde antes funcionaba un basural a cielo abierto, implicó una erogación de 120 millones de pesos con fondos municipales.
“Desde el Gobierno siempre es nuestra obligación trabajar con cada uno de los municipios, y sobre todo con aquellos que tienen ganas de trabajar. Lo venimos haciendo con el intendente desde el primer día que nos tocó avanzar en este mandato, y estoy convencido de que es la única forma, no es la mejor forma, es la única forma”, sostuvo el gobernador.
Por su parte, Munisaga remarcó el valor de la cooperación: “El gran desafío que tenemos hacia futuro es seguir construyendo amistad social, cooperación, colaboración, seguir trabajando con el Gobierno de la Provincia. Por eso es muy importante que el gobernador esté hoy aquí, porque damos ese ejemplo tan importante”.
El vínculo que incomoda al PJ
La relación entre Orrego y Munisaga no es un espejo de las frecuentes fricciones entre otros jefes comunales opositores y la Casa Gris. De hecho, el intendente de Rawson fue el primero en despegarse del voto negativo del bloque justicialista al acuerdo con Vicuña por 250 millones de dólares, y bancó el convenio con la minera. Esa postura lo distanció de la diputada Sonia Ferreyra, cercana al senador Sergio Uñac.
La única vez que Munisaga mostró disconformidad pública con la gestión provincial fue cuando respondió al jefe de Asesores Rodolfo Colombo por la distribución de fondos. “Se nota que nunca fue intendente”, disparó en su momento. Nada más.
Gramajo, exintendente de Chimbas, también mantiene canales abiertos con el oficialismo. Su diputado Gabriel Sánchez acompañó el acuerdo con Vicuña, el RIGI y la rescisión de El Tambolar. El bloque San Juan Te Quiero, que responde a Gramajo, replica el nombre de su proyección provincial.
Una jugada hacia adentro
Para el Eje Rawson-Chimbas, esta postura dialoguista es una forma de zafar del maniqueísmo que domina la interna del PJ entre Uñac y el exgobernador José Luis Gioja. Además, Munisaga y Gramajo participaron de los encuentros del peronismo federal que lideran los intendentes bonaerenses Federico Achával y Gastón Granados, un espacio diferenciado de las aspiraciones presidenciales de Axel Kicillof y del propio Uñac.
La foto del viernes, entonces, no sería tanto una señal de alianza con el oficialismo provincial —aunque nadie la descarta— sino una movida para incomodar puertas adentro del justicialismo y ganar terreno propio. Ya lo intentaron antes de las legislativas del 2025, pero Uñac controló la negociación y ubicó a Cristian Andino primero en la lista y a Gramajo tercero.
¿Podrán esta vez hacerse un lugar en la mesa chica del PJ? Munisaga y Gramajo saben que cualquier armado electoral necesita del trabajo territorial de Rawson y Chimbas, dos bastiones peronistas. Por ahora, el plan es jugar en los departamentos: Munisaga buscará la reelección y Gramajo, el retorno. La proyección provincial, en tanto, podría esperar hasta 2031. El tiempo dirá si esta dupla logra torcer el tablero interno.