La Fiscalía dio el visto bueno: qué falta para que Urribarri, Báez y Aguilera cambien de cárcel
Los fiscales no pusieron trabas a las cuentas de las condenas del exgobernador, su exministro y su cuñado. Ese aval destraba un trámite que puede terminar con los tres presos en otra cárcel de la provincia, y el lugar al que irían no es el que muchos imaginan.
La Fiscalía de Paraná no puso objeciones al cómputo de las penas que deberán cumplir en prisión el exgobernador Sergio Urribarri, el exministro Pedro Ángel Báez y el cuñado Juan Pablo Aguilera. El aval allana el camino para que los tres condenados por el Megajuicio dejen la Unidad Penal N° 1 de Paraná y sean trasladados a la cárcel de Gualeguaychú.
Los fiscales Patricia Yedro, Gonzalo Badano y Juan Francisco Ramírez Montrull respondieron así al traslado que les hizo la presidenta del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Paraná, María Carolina Castagno, quien había dado intervención a los defensores de los tres condenados para que se expidan sobre los plazos de detención.
“No tenemos objeción que efectuar a la misma”, respondieron los representantes del Ministerio Público Fiscal. Con esa respuesta, la Justicia entrerriana quedó en condiciones de avanzar con la creación del legajo de ejecución de penas y la designación de abogados ante el Juzgado de Ejecución, a cargo de la jueza Cecilia Bértora.
¿Qué falta para el traslado?
El Servicio Penitenciario de Entre Ríos ya pidió que Urribarri, Báez y Aguilera sean movidos a la Unidad Penal N° 9 de Gualeguaychú, un establecimiento con menos hacinamiento que la cárcel de Paraná. Pero esa decisión no depende del Tribunal que los condenó, sino de la jueza de Ejecución de Penas, que todavía no pudo intervenir porque el expediente no está cerrado.
Los defensores de los tres condenados –Leopoldo Cappaz por Urribarri, Ignacio Díaz y José Velázquez por Báez, y Marcos Rodríguez Allende por Aguilera– ya adelantaron que no tienen observaciones sobre los cómputos y que renuncian a los plazos de impugnación.
Las fechas clave de cada condena
Urribarri, condenado a 8 años de prisión, ya había estado detenido entre noviembre de 2024 y enero de 2025, cuando recuperó la libertad por una decisión del Superior Tribunal de Justicia. Volvió a la cárcel y, según el cómputo, su detención se extendería hasta el 15 de julio de 2034.
Báez, que recibió una pena de 6 años y 6 meses, estuvo con arresto domiciliario hasta el viernes último, cuando la Justicia ordenó su alojamiento en la Unidad Penal N° 1. Su condena vencería el 22 de mayo de 2031.
Aguilera, también condenado a 6 años y 6 meses, fue detenido el 19 de noviembre de 2024, liberado en enero de 2025 y vuelto a detener el 4 de este mes. Si se cumple el cómputo, permanecerá en prisión hasta el 12 de enero de 2033.