La fintech argentina que sumó a un ejecutivo de SpaceX como inversor y ahora va por todo
Una fintech argentina fundada en 2020 acaba de cerrar una ronda de US$5,4 millones con un ejecutivo de SpaceX entre los inversores. Ahora se propone multiplicar por diez su negocio en solo doce meses. ¿Cómo piensa lograrlo?
La fintech argentina Rebill acaba de cerrar una ronda de inversión pre-Serie A por US$5,4 millones y se puso una meta ambiciosa: multiplicar por diez su negocio en los próximos doce meses. La operación contó con el respaldo de Guillermo Rauch, fundador y CEO de Vercel, que vuelve a apostar por la compañía, y de un ejecutivo de SpaceX que participó a título personal.
Con esta inyección de capital, la empresa fundada en 2020 supera los US$9 millones levantados desde su creación. Entre sus inversores previos aparecen nombres de peso como Tiger Global, Y Combinator, SV Angel, Soma Capital y Arash Ferdowsi, cofundador de Dropbox.
Qué hace Rebill y por qué crece
La compañía nació para resolver un dolor de cabeza concreto: cómo cobrar en el exterior sin tener que armar una estructura financiera distinta en cada país. Para aceptar los medios de pago locales —desde transferencias hasta cuotas—, una empresa suele necesitar acuerdos con bancos y procesadores, adaptaciones regulatorias y, en algunos casos, una entidad legal propia en cada mercado.
Rebill centraliza esa operación en una sola plataforma. Así, una compañía puede cobrar como un negocio local en los países donde la fintech tiene presencia y administrar todos sus cobros desde un único lugar. Empezó con pagos recurrentes y suscripciones para negocios digitales, y en 2025 desarrolló su propia infraestructura de pagos que hoy conecta América Latina con Estados Unidos.
Entre sus clientes figuran Henry, una plataforma educativa; Assist 365, dedicada a la asistencia al viajero, y TripleTen, una compañía estadounidense de formación en tecnología.
Los números que explican la apuesta
Los indicadores de crecimiento respaldan el optimismo. Entre enero y septiembre de este año, la cantidad de comercios activos se multiplicó por cuatro y el volumen mensual de pagos procesados creció 3,1 veces. La facturación, en tanto, aumentó más de 900% entre septiembre de 2025 y octubre de 2026.
"En los próximos 12 meses nuestro objetivo es crecer 10 veces y, al mismo tiempo, profundizar la infraestructura en los mercados donde ya operamos. Estados Unidos tiene un rol especialmente importante porque completa nuestra tesis continental. Queremos trabajar tanto con compañías latinoamericanas que se internacionalizan como con empresas estadounidenses y globales que necesitan operar en América Latina. Perú forma parte de nuestra próxima etapa de expansión geográfica", señala Nahuel Candia, fundador y CEO de Rebill, en diálogo con LA NACION.
Un mercado con gigantes enfrente
El terreno que pisa Rebill no está vacío. Candia menciona competidores globales y regionales de la talla de Stripe, una de las principales plataformas internacionales de pagos, y de dLocal y EBANX, especializadas en conectar empresas globales con mercados emergentes.
La diferencia que busca marcar la fintech combina cobertura geográfica con herramientas de software que van más allá de procesar una transacción. La plataforma ofrece integraciones para comercios, checkout, links de pago que se adaptan según la ubicación del comprador y soluciones para administrar suscripciones, descuentos y financiación en cuotas.
"Hace algunos años, para muchas empresas el problema era simplemente poder aceptar un pago online. Hoy, para una compañía que opera en varios países, aceptar el pago es solo una parte de la infraestructura financiera que necesita resolver. Cada mercado sigue teniendo adquirentes, medios de pago, cuotas, monedas, regulaciones, tiempos de liquidación y comportamientos de consumo diferentes", enfatiza Candia.
Dos nuevos productos en el horizonte
Parte del dinero levantado se destinará a impulsar dos líneas de negocio que amplían el alcance de la compañía: Rebill Treasury y Rebill Platforms.
El primero permite a las empresas administrar el dinero que cobran en distintos países, mantener saldos en diferentes monedas, convertir fondos y pagar a proveedores y socios en cada mercado, reduciendo la necesidad de operar con entidades financieras separadas para cada tarea. El segundo está orientado a plataformas de software y marketplaces que quieren ofrecer servicios de cobros y pagos a sus propios clientes bajo su marca, mientras Rebill opera la infraestructura detrás del servicio.
La expansión de productos acompaña un cambio en el tipo de cliente al que apunta la empresa —que tiene como cofundadores a Ariel Díaz Ailán (COO), Francisco Leon (CSO) y Rubén Maier Enzler (CTO)—. Además de negocios digitales que necesitan empezar a cobrar en el exterior, busca sumar compañías de mayor escala, con operaciones internacionales y requerimientos más complejos.
Con presencia en seis mercados —Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Estados Unidos—, la firma apunta a profundizar su operación en el país del norte y a desarrollar las nuevas líneas vinculadas con la administración y los movimientos de dinero entre mercados.