La FIFA le dijo que no y a España le espera un castigo en su propia cancha
La federación española peleó la sanción por los cánticos islamófobos en Cornellá, pero la FIFA no aflojó: multa y estadio a medio abrir. Ahora apelan al TAS y argumentan que hubo episodios peores sin castigo.
La Federación Española de Fútbol (RFEF) recibió este viernes una mala noticia: la FIFA rechazó el recurso que había presentado contra la sanción por los cánticos racistas que se escucharon en el amistoso ante Egipto del 31 de marzo. La decisión, confirmada por la propia entidad española, deja firme el castigo económico y la clausura parcial del estadio para el próximo amistoso que la selección dispute como local.
El castigo había sido dispuesto el 4 de agosto por la Comisión de Disciplina de la FIFA y contempla una multa de US$20.000 y el cierre de al menos el 15% del aforo. Ante la negativa, la RFEF anunció que llevará el caso al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), al considerar que la pena es "especialmente severa".
Los argumentos de la federación
Para sostener su reclamo, la RFEF afirmó que en otros episodios de "mayor gravedad" no se habían aplicado restricciones de público. También remarcó que intervino durante el partido para intentar frenar los gritos y que la conducta "fue detectada por los propios mecanismos de control de la Federación".
Los hechos ocurrieron en el estadio de Cornellá, en el área metropolitana de Barcelona. Allí, parte de los espectadores corearon en distintos momentos la frase "Musulmán el que no bote". Durante el entretiempo y la segunda parte, la voz del estadio pidió evitar los cánticos ofensivos, pero no cesaron. En las pantallas también se recordó que la legislación para prevenir la violencia en el deporte prohíbe y sanciona la participación en actos violentos, xenófobos, homófobos o racistas.
El repudio de De la Fuente y el mensaje de Yamal
El entrenador español, Luis de la Fuente, condenó lo sucedido apenas comenzó la conferencia de prensa posterior al encuentro. "Es intolerable", dijo, y agregó: "Los violentos aprovechan el fútbol para tener su espacio. Hay que apartarlos de la sociedad, identificarlos y cuanto más lejos mejor".
Uno de los hechos que amplificó la repercusión fue la reacción de Lamine Yamal, quien es musulmán. Al día siguiente del partido, el futbolista publicó en Instagram una serie de fotografías suyas durante el encuentro junto a un mensaje de rechazo a los cánticos.
"Sé que iba por el equipo rival y no era algo personal contra mí, pero como persona musulmana no deja de ser una falta de respeto y algo intolerable", explicó Yamal. El jugador aclaró que su cuestionamiento no abarcaba a toda la hinchada y calificó de ignorantes y racistas a quienes usaban una religión como motivo de burla. "El fútbol es para disfrutarlo y animar, no para faltar al respeto a la gente por lo que es o en lo que cree", cerró, antes de agradecer a quienes fueron a alentar a la selección.
El contexto argentino
La ratificación del castigo llega meses después de la polémica que rodeó a la selección argentina tras la final del Mundial 2026, que perdió ante España. Según publicó LA NACION, las críticas excedieron el desempeño deportivo y se extendieron a acusaciones de racismo contra el país, en una ola de mensajes hostiles en redes sociales que se intensificó después del encuentro.
Con información de AFP.
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