La feria de Mendoza donde todo sale $2.000: lo que hay detrás de los puestos que no paran de crecer
En las ferias de Rodeo del Medio, cualquier artículo sale $2.000 y los compradores se llevan varios por apenas $10.000. Pero detrás de esos puestos hay viajes a la frontera, inversiones de hasta $6 millones y una queja que se repite entre los feriantes.
En Rodeo del Medio, Maipú, las ferias Nicolás Serpa y Nueva Esperanza concentran cada domingo a cientos de mendocinos que buscan productos de bazar, herramientas y juguetes a un precio fijo de 2.000 pesos. El fenómeno, que recuerda a los locales de "todo por 2 pesos" de los 90, se expande al ritmo de la crisis y ya involucra inversiones millonarias.
Los domingos, desde las 6 de la mañana y hasta las 14, el movimiento en Rodeo del Medio es intenso. A unos 40 minutos en auto desde la Ciudad de Mendoza, peatones y vehículos circulan lentamente entre los puestos de las ferias Nicolás Serpa y Nueva Esperanza. Allí, mesas abiertas con decenas de objetos distintos se multiplican como una suerte de bazar informal.
El cliente se acerca, pregunta el precio de un vaso de vidrio con pajilla, tapa y funda térmica, y el feriante responde que cualquier artículo que elija cuesta 2.000 pesos. Ante la sorpresa inicial, los compradores suman una bandeja de plástico, un martillo, un auto de juguete y burletes para la parte inferior de una puerta. Así, se llevan varios productos por un gasto promedio de apenas 10.000 pesos.
¿Cómo empezó y quiénes están detrás?
Según conversaciones con feriantes del rubro, esta modalidad comenzó a desarrollarse en 2022. En aquel momento, numerosos compradores se acercaban atraídos por la propuesta, pero debían hacer largas filas para ingresar a un único puesto atendido por dos o tres personas. Hoy, detrás de estos negocios hay inversiones millonarias y una logística que incluye viajes de varios días.
Los comerciantes más experimentados, algunos propietarios de entre tres y cinco puestos de "todo por 2.000 pesos", deben invertir alrededor de 5 a 6 millones de pesos para comprar bolsones de mercadería surtida. Se trata de paquetes cuyo contenido no se conoce de antemano y que, en su mayoría, se consiguen en la frontera con Bolivia, especialmente en Villazón.
Sin embargo, según explicaron los feriantes, los riesgos asociados al traslado de paquetes de gran tamaño, la creciente competencia y el deterioro de la economía boliviana llevaron a algunos a buscar un punto de distribución alternativo en Chile. En cuanto al origen de los productos, señalaron que la diferencia no es significativa, ya que gran parte de la mercadería proviene de China.
Para quienes recién comienzan y quieren probar suerte, la inversión suele oscilar entre los 500.000 y los 1.200.000 pesos. En estos casos, no siempre resulta conveniente viajar desde Mendoza para conseguir mercadería, por lo que algunos optan por comprarles a otros comerciantes del mismo rubro dentro de la provincia. Si el negocio funciona según lo esperado, existe la posibilidad de expandirse a otras ferias, contratar personas para atender los puestos e incluso pensar en alquilar un local comercial.
"Ahora hay mucha competencia. No se vende tanto como antes", resume la situación actual de varios propietarios. Según explican, si bien las personas se acercan y eligen distintos productos, la proliferación de puestos con la misma modalidad redujo las ventas y disminuyó la afluencia de clientes. Los comerciantes suelen registrar un repunte durante las fechas especiales, cuando los consumidores buscan regalos variados, económicos y fáciles de conseguir. Un ejemplo es el Día de la Madre para este domingo 18 de octubre.
Un modelo que sobrevive y se reinventa
La economía argentina atraviesa dificultades desde hace décadas. A fines de los años 90, la combinación de la apertura comercial y el régimen de convertibilidad favoreció la llegada de artículos importados a precios muy bajos. En ese contexto, comenzaron a ganar popularidad los negocios de "todo por 2 pesos".
Con el paso de los años, la situación económica cambió, pero el modelo de ventas sobrevivió y se adaptó a nuevos precios que continuaran resultando atractivos para los consumidores argentinos. Esta modalidad tuvo un paso recordado en antiguos locales comerciales del microcentro de la Ciudad de Mendoza, como los ubicados en la calle General Paz y el paseo la Alameda, así como en algunos restaurantes de pastas de la calle Arístides Villanueva, que ofrecían cualquier plato de su carta a 3,99 pesos.
Según explicó el economista argentino Ariel Baños en su libro "Los secretos de los precios" (2011), el impacto de este modelo comercial responde, en parte, a la capacidad de establecer un precio que llame la atención del consumidor y le evite la incertidumbre de encontrar distintos valores en los exhibidores. Aunque la fórmula parece sencilla, también apela a la curiosidad y a la diversión por descubrir qué productos pueden encontrarse en estos locales.
En una mirada más amplia, este fenómeno también se vincula con la situación económica actual. Bajo el gobierno de Javier Milei, la apertura a los mercados internacionales facilita la llegada de productos asiáticos en grandes cantidades y con una amplia variedad, una tendencia que también se observa en plataformas de comercio electrónico como Temu y Shein. Aunque la calidad de algunos artículos puede ser limitada, su especialización en bazar, regalería y decoración les permite ofrecer productos a precios muy bajos para su distribución en distintos mercados.
Esta tendencia se potencia en las ferias populares y de usados, donde cada vez más personas recurren a puestos informales y compran mercadería en cantidad ante las dificultades para llegar a fin de mes. Esta realidad se relaciona con la pérdida de poder adquisitivo y la necesidad de encontrar alternativas de consumo más económicas.
El panorama se refleja en el último relevamiento de la consultora Zentrix, en donde el 81,8% de los consultados afirmó que sus ingresos no lograron superar los aumentos de precios en septiembre de 2026. El porcentaje representa un incremento respecto de agosto, cuando alcanzaba el 81,2%.
La "bolucompra": gastar poco y sentirse recompensado
La realidad de los locales de "todo por 2.000 pesos" también se relaciona con el fenómeno conocido como "bolucompra", entendido como la posibilidad de realizar un pequeño gasto y obtener una sensación de recompensa sin comprometer las finanzas del hogar.
Según el informe de la consultora Moiguer, titulado "Argentina mejora, yo no" y correspondiente al tercer trimestre de 2026, esta situación se refleja en cuatro de cada diez hogares. En lugar de reducir por igual todos los consumos, estas familias recortan algunos gastos para preservar su bienestar y mantener otros. Entre los rubros que procuran sostener se encuentran la ropa, la electrónica, las salidas y los viajes.
Asimismo, el informe relaciona esta situación con las expectativas económicas del país. Por un lado, el 41% de los encuestados manifestó sensaciones negativas, frente al 38% que expresó una percepción positiva.
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