Diez años de feria campesina y una joven de Quichagua elegida entre tres de todo el país para recibir al Papa. Antes de eso, el 13 y 14 de noviembre, el Multiespacio de General Arias abre con verduras de la Quebrada y carne de llama.
La Feria Campesina “Pucará” desembarcará el viernes 13 y el sábado 14 de noviembre en el Multiespacio de General Arias, con productos de las cuatro regiones de Jujuy puestos a la venta sin escalas ni intermediarios.
Detrás de la propuesta hay décadas de trabajo de familias campesinas. La muestra acumula diez años de recorrido en la provincia y en esta edición volverá a reunir a productores, tejedores y artesanos de Quebrada, Puna, Valles y Ramal.
Del surco a la mesa, sin escalas
Nelson Castillo, uno de los organizadores, explicó que el corazón de la feria es la venta directa: el productor le habla al consumidor y se queda con el precio de su mercadería. En un contexto económico complicado, ese esquema busca cuidar el bolsillo de las familias.
“Todo lo que van a encontrar en el multiespacio está hecho por manos jujeñas. Llegan las primeras verduras frescas de la Quebrada desde Huacalera, Maimará y El Perchel (lechuga, espinaca, remolacha, habas y perejil). Desde la Puna llegan tejedoras con mantas y prendas artesanales, como así también la carne fresca de cordero y llama para el asado”, detalló el referente.
La oferta se completa con un patio gastronómico que ya tiene fama propia: asado de cordero, empanadas, tamales, queso y choclo. A eso se suman puestos de marroquinería, talabartería, bijouterie y vinos artesanales elaborados con miel y frutos de la zona.
Un operativo para que todos puedan llegar
Traer a los feriantes desde parajes alejados no es sencillo. Los organizadores reconocieron el respaldo de distintas instituciones para resolver el traslado y el alojamiento de agricultores y artesanos.
El Club Luján cede sus instalaciones para hospedar a las delegaciones de la Puna, mientras que el Gobierno provincial y el propio movimiento campesino aportan camiones y colectivos que salen desde el Ramal y la Puna.
La feria también mira hacia afuera. Desde hace dos meses, una alianza con una cooperativa porteña permitió empezar a vender ollas de Casira y tejidos puneños en Buenos Aires, un primer paso de comercialización nacional.
Una voz jujeña frente al Papa
El movimiento campesino sumó un reconocimiento que lo excede. Una joven de Quichagua, en la Puna jujeña, fue elegida entre tres jóvenes de todo el país para integrar la recepción oficial al Papa León XIV durante su visita a la Argentina. Llevará el mensaje ambientalista de los pueblos originarios.
“Que nos reconozcan como movimiento campesino y que una hermana de Quichagua lleve el mensaje de nuestra Pachamama y el cuidado de la madre tierra al Santo Padre nos llena de orgullo. Todo esto es resultado del trabajo colectivo y el apoyo constante de los vecinos jujeños”, cerró Castillo.