Este fin de semana, San Ignacio recibe a cientos de peregrinos y jinetes que llegan cabalgando desde distintos puntos de Neuquén. Hay tres días de celebración, pero la organización ya avisó que un tramo clave del recorrido no se podrá hacer como siempre.
El paraje San Ignacio, a pocos kilómetros de Junín de los Andes, se convierte este fin de semana en el epicentro de la devoción neuquina. Allí se conmemorará el 19° aniversario de la beatificación de Ceferino Namuncurá, con tres jornadas que combinan fe, cabalgatas y costumbres camperas en el Santuario Kultrún de la Comunidad Mapuche Namuncurá.
La convocatoria es amplia: peregrinos, familias y jinetes de distintos puntos de la provincia ya emprendieron el viaje hacia el santuario. La celebración incluirá el tradicional baile ceferiniano, uno de los momentos más esperados por los fieles.
Una cabalgata que se arma en el camino
Desde hace días, grupos de montados avanzan hacia San Ignacio. Parten de Neuquén capital, Centenario, Senillosa, Picún Leufú, Villa El Chocón y otras localidades, y se van sumando a medida que transcurre el recorrido.
"Ya viene mucha gente cabalgando de diferentes puntos de la provincia. Se van acoplando desde Picún Leufú, El Chocón y todos los lugares que van de paso. Así que, con gran alegría, los esperamos este fin de semana", expresó Dulce Namuncurá, sobrina tataranieta del beato, referente del turismo sociocultural y presidenta del Santuario Kultrún de la Comunidad Mapuche Namuncurá.
La referente contó que las últimas semanas fueron de intenso trabajo para poner el predio a punto. Se realizó forestación con el acompañamiento del Gobierno provincial y el Vivero Provincial de Mariano Moreno, y se hicieron mejoras en el camping, además de tareas de mantenimiento y puesta en valor de la casa de Ceferino y los espacios exteriores.
"Estamos trabajando muchísimo en el lugar. Pudimos hacer forestación y las plantas prendieron muy lindas. También estuvimos trabajando en el camping y en muchos detalles de la casa de Ceferino. Lo importante era poder hacer cosas afuera, en el predio de Kultrún", señaló.
Cómo será el cronograma, día por día
La actividad arranca el viernes con la llegada de los jinetes, prevista para alrededor de las 15. En ese momento se izarán las banderas y se ofrecerá una bendición a los participantes. Después, cada grupo podrá instalarse en el predio y descansar tras la travesía. A las 19 se celebrará una misa en el Kultrún, que dará inicio formal a las actividades religiosas.
El sábado, a las 10.30, la concentración será en el santuario para marchar en procesión hasta el cementerio. La organización recomienda llevar calzado adicional por las condiciones del terreno y la humedad acumulada. Además, esta vez la celebración se hará sin cruzar el vado, debido a las condiciones barrosas del sector.
La jornada seguirá a las 15 con un bingo familiar ceferiniano y a las 17 con bautismos. Desde las 19 habrá actividades camperas, con propuestas breves para compartir las tradiciones del campo. A las 20 llegará uno de los momentos más esperados: el fogón y la tradicional bajada de antorchas. La noche continuará con el baile ceferiniano, que se extenderá hasta las 3 de la madrugada.
El domingo será la jornada central. A las 10.30 comenzará la concentración frente a la escuela para emprender la peregrinación hasta el santuario, donde a las 12 se celebrará la misa principal en homenaje al beato. Las actividades religiosas concluirán a las 16 con la misa de enfermos y sanación, que marcará el cierre dentro del predio.
"Jamás hemos suspendido la fiesta"
Para Dulce Namuncurá, la convocatoria refleja el sentimiento profundo que despierta Ceferino en personas de distintos lugares y generaciones. La celebración se sostiene incluso cuando el clima no acompaña, porque la fe de los peregrinos pesa más que cualquier obstáculo.
"Nosotros jamás hemos suspendido la fiesta, porque la gente llega igual. La fe es impresionante, es muy grande la devoción que tiene la gente. Uno no puede parar la fe de las personas, entonces tiene que estar el lugar abierto para recibirlos a todos", manifestó.
El lugar tiene un valor especial para la comunidad: en el santuario descansan los restos de Ceferino Namuncurá. Allí su memoria se mantiene viva a través de la espiritualidad, las expresiones culturales y el compromiso de las familias que sostienen la tradición.
Durante tres jornadas, jinetes, comunidades y visitantes volverán a encontrarse en un espacio donde la fe también se expresa en las cabalgatas y las costumbres camperas. Una celebración que forma parte de la identidad religiosa y cultural de Neuquén y que, año tras año, convoca a quienes encuentran en Ceferino un motivo para caminar, agradecer y renovar sus esperanzas.