La farmacia de IOSFA en San Juan cerraría el 30 de noviembre y la delegación podría seguir el mismo camino. Los trabajadores denuncian que la reestructuración los deja sin respuestas y que los contratados perderían el puesto sin indemnización.
La delegación sanjuanina de la obra social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad podría bajar sus persianas el 30 de noviembre, según advirtió un trabajador de la sede. La medida dejaría sin atención presencial a miles de afiliados y pondría en jaque el futuro laboral de una docena de hogares.
La inquietud se instaló entre el personal civil de IOSFA en San Juan. Alejandro Arce, administrativo de la delegación provincial, habló con Canal 13 y puso números sobre la mesa: entre 3.000 y 3.500 afiliados dependen hoy de esa oficina y quedarían expuestos si la reestructuración avanza.
El plan que circula entre los empleados apunta a concentrar la atención en un sistema online. Para Arce, esa salida choca con la realidad de buena parte de los afiliados: personas mayores y usuarios que necesitan acompañamiento para trámites complejos quedarían sin respuestas.
Trasplantes, evacuaciones y discapacidad: lo que quedaría sin oficina
El trabajador remarcó que el contacto cara a cara no es un capricho. Por la delegación pasan gestiones de evacuaciones, trasplantes y tratamientos ligados a distintas discapacidades, prestaciones que requieren asesoramiento personalizado.
A eso se suma un problema que ya se siente: según Arce, hay afiliados que hoy no encuentran respuestas sobre reintegros y prestaciones porque parte de los servicios y las plataformas de gestión fueron restringidos.
Cinco de planta y el resto contratados: el mapa laboral que preocupa
En la sede local hay cinco trabajadores de planta permanente. El resto se desempeña bajo contratos. Si el cierre se concreta, los permanentes podrían quedar en disponibilidad esperando una reubicación; los contratados temen quedarse en la calle sin indemnización.
La cuenta que hace Arce es contundente: entre 10 y 12 familias de San Juan quedarían afectadas, incluyendo al personal vinculado con la farmacia. Y el alcance no sería solo provincial: según la información que recibieron, la reestructuración tocaría a distintas dependencias del país y recortaría de forma significativa la cantidad de trabajadores civiles.
Gremios, denuncias y una fecha que se acerca
UPCN, ATE y PECIFA presentaron denuncias y reclamos para intentar frenar las medidas. Hasta ahora, según el testimonio de Arce, no obtuvieron resultados concretos.
La farmacia tiene previsto cerrar sus puertas el próximo 30 de noviembre. La delegación sanjuanina podría seguir el mismo camino en esa fecha, aunque el trabajador aclaró que todavía no recibieron una comunicación oficial sobre el cierre de la sede.
En el plano nacional, la reorganización implicaría pasar de las 32 delegaciones existentes a alrededor de 12. El reclamo central de los trabajadores es claro: sostener las fuentes laborales y garantizar la atención presencial para los afiliados. Advierten que una transición exclusivamente digital complicaría el acceso a prestaciones esenciales para quienes necesitan acompañamiento y asesoramiento personalizado.