La familia de Lautaro Ramasco no se quedó callada: la recusación que sacudió la audiencia
La familia de Lautaro Ramasco denuncia que las pruebas llegaban "a cuentagotas" y que un sospechoso por amenazas previas nunca fue citado. La audiencia terminó con un anuncio que complica el camino al juicio.
La causa por la muerte de Lautaro Ramasco avanzó un casillero más hacia el juicio oral, pero la familia del joven salteño no piensa dejar pasar lo que considera una investigación incompleta. En una audiencia realizada este miércoles en Salta, el juez Federico Diez rechazó los planteos de la defensa del acusado y también declaró inadmisibles los pedidos de la querella, lo que desató la reacción inmediata de la abogada de la familia.
Según reveló Aries FM, la instancia de control de acusación y ofrecimiento de prueba era una de las últimas paradas antes del debate oral contra Quispe Cejas, el hombre que la Fiscalía señala como responsable del hecho.
La recusación que anunció la querella
La querella, representada por Sandra Domene, anticipó que recusará al magistrado por considerar que actuó con "total parcialidad". La decisión del juez de rechazar los planteos de la familia fue el detonante: tras escuchar el fallo, Domene fue tajante: "En este mismo acto lo recusaré".
La causa, entonces, quedó encaminada hacia su elevación a juicio, pero con un frente abierto entre la familia y el tribunal.
Qué pasó con Lautaro Ramasco
Lautaro murió en diciembre de 2024, días después de sufrir una grave lesión en la cabeza mientras conducía por avenida Monseñor Tavella, en la ciudad de Salta.
La hipótesis del fiscal penal Santiago López Soto, de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, sostiene que Quispe Cejas mantenía una discusión con otro limpiavidrios, identificado como Cardozo, cuando habría arrojado una piedra o un trozo de pavimento.
De acuerdo con la acusación fiscal, Cardozo logró esquivar el objeto, que siguió su trayectoria hacia la calzada e impactó contra el vehículo de Lautaro. El proyectil, según el fiscal, "atraviesa el cristal de la ventanilla del conductor e impacta en la región frontotemporal izquierda".
Lo que pidió la defensa
El abogado de Quispe Cejas solicitó el sobreseimiento de su defendido. De manera subsidiaria, pidió que se modificara la calificación de homicidio con dolo eventual por homicidio preterintencional o culposo, y reclamó prisión domiciliaria.
El planteo defensivo se centró en la mecánica reconstruida por la Fiscalía y en la duda sobre si el elemento secuestrado es el mismo que provocó la lesión mortal. El letrado objetó "el elemento que era la piedra secuestrada", porque, según sostuvo, "no coincide con el orificio de entrada de la ventanilla del conductor".
También cuestionó la calidad de las cámaras incorporadas como prueba y recordó que un integrante del CIF señaló que en las imágenes se observa a una persona que "realiza un movimiento como si estuviera esquivando algo y se agacha". A eso sumó diferencias en las dimensiones del objeto: mientras la autopsia habría hecho referencia a un elemento duro y contundente de unos ocho centímetros, Cardozo habló de un trozo de pavimento de aproximadamente 12 centímetros.
La Fiscalía ratificó la acusación
El fiscal López Soto ratificó la acusación formulada en febrero de 2026 y afirmó que existen elementos suficientes para avanzar hacia el debate oral. Según su reconstrucción, el episodio ocurrió cerca de las 17.25 en la platabanda de avenida Tavella.
La acusación sostiene que Quispe Cejas habría iniciado una discusión con Cardozo y le habría dicho "tomate el palo, acá laburo yo" antes de arrojar el objeto.
El fiscal enumeró como pruebas las imágenes de cámaras de seguridad, testimonios, pericias accidentológicas, registros del 911 y el análisis de los movimientos del vehículo de Lautaro. "Consideramos que son elementos suficientes para llevar el caso a juicio", expresó. Además, mantuvo el pedido de 14 años de prisión y se opuso al arresto domiciliario.
El reclamo de la familia: amenazas previas y un nombre que no se investigó
La familia Ramasco sostiene desde hace tiempo que la investigación no fue completa y cuestiona que no se haya profundizado sobre Gustavo Vaccarella, quien no está imputado en la causa por la muerte de Lautaro.
La familia afirma que existían denuncias previas vinculadas a amenazas y hostigamientos, una situación que deberá ser analizada dentro de los expedientes correspondientes. Durante la audiencia, el fiscal aseguró que no tenía conocimiento sobre algunas de esas denuncias porque eran tramitadas por otras fiscalías.
La querella también cuestionó el acceso que tuvo al material de la investigación. "Las pruebas llegaban a cuentagotas", aseguró Domene. Según explicó, la defensa de la familia recibió acceso al expediente en papel, pero no de manera inmediata al material audiovisual y a otros elementos digitales.
La abogada sostuvo que su adhesión inicial a la acusación fiscal "fue forzosa" debido a los plazos procesales. "Todo lo que se puso era para no quedar afuera de la querella. Esto porque el juzgado de Garantías me dio un plazo de 48 para que acusara sino quedaba afuera de la querella, transcribí la teoría de fiscalía porque no había tenido acceso a las cámaras ni a los celulares", afirmó.
"Mi hijo murió un año antes"
Durante la audiencia también hablaron familiares de Lautaro. Su padre hizo referencia a los episodios que, según la familia, había atravesado su hijo antes de su muerte: "Mi hijo murió un año antes por el hostigamiento de este hombre", afirmó en referencia a Vaccarella.
Por su parte, Rocío Ramasco, hermana de Lautaro, cuestionó el avance de la causa y aseguró que la familia no se sintió escuchada. "Dudo del apresuramiento de llevar esta causa a juicio, de mencionar a un culpable y dejar un sospechoso por fuera. Mi hermano fue amenazado y golpeado por el sospechoso al que nunca citaron", sostuvo.
El juez rechazó todos los planteos
Federico Diez consideró que la acusación cumplía con las formalidades correspondientes y rechazó el pedido de sobreseimiento de Quispe Cejas. También negó la prisión domiciliaria y declaró inadmisibles los planteos de la querella que buscaban cuestionar la validez de distintos actos de la investigación.
El magistrado sostuvo que "no corresponde declarar la invalidez si la inobservancia de las formas no produjo agravio". Además, señaló que no podía admitir "un saneamiento de la acusación sobre el camino que ya recorrió la querellante, alegando su propia torpeza".
Con los planteos rechazados y la recusación anunciada, la causa quedó encaminada hacia su elevación a juicio.