La familia de Gilmar Ferrel declaró en el juzgado: qué dijeron sobre la detención en la Séptima
La familia de Gilmar Ferrel se presentó en el juzgado y apunta contra el accionar policial: denuncian que la policía «destruyó el domicilio» y que lo golpearon dentro de la casa. La pareja, en cambio, pidió que solo lo retiraran. Mientras la autopsia no llega, el Ministerio de Seguridad sigue sin emitir un comunicado.
La familia y la exmujer de Gilmar Ferrel, el vecino de 35 años de nacionalidad boliviana que murió tras una intervención policial en la Comisaría Séptima, se presentaron ante el juzgado de instrucción número tres de Río Gallegos y constituyeron como abogado a Jorge Trebotich. La causa avanza mientras se esperan los resultados de la autopsia y en medio de versiones cruzadas sobre lo ocurrido durante el procedimiento.
El periodista Matías Fenelli informó desde el juzgado sobre los movimientos en el expediente. La familia directa y la exmujer de Ferrel decidieron sumarse formalmente a la causa a través de la representación letrada, un paso que les permite acceder al legajo y presentar planteos.
Quién era Gilmar Ferrel
Desde el entorno del fallecido, tanto su hermano como allegados de la comunidad boliviana afirmaron que Ferrel «no era una persona violenta» y remarcaron que no registraba antecedentes de violencia de género denunciados. Esa caracterización choca con la versión inicial que había trascendido sobre el episodio que derivó en su muerte.
Las sospechas sobre el accionar policial
Según testimonios recabados fuera de cámara, familiares de la pareja de Ferrel señalaron irregularidades durante la detención. Sostuvieron que la policía «destruyó el domicilio cuando ingresó» y que, una vez dentro de la casa, «lo metieron dentro de otra habitación dentro de la casa y que ya lo empezaron a golpear».
La pareja del hombre, por su parte, negó en sus declaraciones haber ejercido o sufrido episodios de violencia de esa magnitud. Ante los efectivos, según su relato, solo pidió que «solamente lo retire del domicilio, nada más».
La versión policial
El comisario Garay, de la regional sur, había brindado la versión inicial de las autoridades. De acuerdo con ese relato, la primera comisión que acudió tras el llamado al 911 solicitó refuerzos porque la persona se encontraba alterada y no lograba ser reducida.
Mientras se aguardaban los estudios preliminares de la autopsia, se constató que «oficialmente la policía y o el gobierno o jefatura de policía o Ministerio de Seguridad hasta ahora no ha emitido un solo comunicado sobre este tema». Además, los efectivos involucrados en el procedimiento «seguían trabajando con normalidad» y no habían sido apartados preventivamente.
El silencio oficial y la causa en curso
La ausencia de un pronunciamiento público por parte de las autoridades policiales y del Ministerio de Seguridad contrasta con la expectativa de la familia, que busca respuestas sobre las circunstancias de la muerte. El expediente en el juzgado de instrucción número tres de Río Gallegos sigue su curso con la incorporación de la querella particular.