La factura de luz en Salta cambia de tope: cuánto podés consumir sin perder el subsidio
El Gobierno reacomodó los topes de consumo subsidiado para las zonas cálidas y muy cálidas, y a los hogares salteños les cambia el margen para usar el aire sin que la boleta se dispare. El número que define hasta dónde llega el beneficio no es el mismo en invierno que en verano.
La Secretaría de Energía de la Nación formalizó un ajuste en los límites de consumo eléctrico que reciben subsidio para los hogares de las zonas de clima cálido y muy cálido, dentro del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). La decisión quedó plasmada en la Resolución 300/2026 y impacta de lleno en los usuarios salteños, que integran una de las regiones con mayor demanda por las altas temperaturas.
Cómo quedan los topes según la zona
El esquema distingue entre dos grandes grupos. En las zonas cálidas (IIa y IIb), el bloque bonificado se mantiene en 300 kWh mensuales a lo largo de la mayor parte del año, con un refuerzo que sube a 370 kWh por mes durante el verano, es decir, diciembre, enero y febrero.
Para las zonas muy cálidas (Ia y Ib), en cambio, el beneficio se amplía en el período de mayor demanda: el tope llega a 500 kWh mensuales entre noviembre y abril. Cuando termina esa temporada, de mayo a octubre, el límite vuelve a fijarse en 300 kWh.
Cuántos usuarios alcanza y qué provincias entran
La actualización abarca a 2.371.941 usuarios residenciales repartidos en 15 provincias. Entre ellas figuran las del Norte Grande —Catamarca, Jujuy, La Rioja, Salta, Santiago del Estero y Tucumán— junto con Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Misiones, San Juan, San Luis y Santa Fe.
Qué pasa con las zonas "Resto"
Para las zonas bioambientales encuadradas en la categoría "Resto", el bloque se sostiene en 300 kWh mensuales durante enero, febrero, diciembre y entre mayo y agosto. En septiembre y octubre de 2026 el consumo base baja a 200 kWh, mientras que en marzo, abril y noviembre el tope queda en 150 kWh por mes.
El cuadro define cuánta energía puede consumir cada hogar antes de que el subsidio deje de aplicarse sobre el excedente, un dato clave para calcular el impacto en la factura de los próximos meses.