La estrategia de Milei para que la oposición no frene sus planes sobre Malvinas
Milei quiere que la oposición apruebe rápido sus planes sobre Malvinas: sanciones a petroleras, una base naval en Ushuaia y un Consejo de Seguridad Nacional. Pero el peronismo ya puso condiciones. ¿Qué hay detrás de la movida?
El presidente Javier Milei decidió acelerar los tiempos y darle un marco especial a las sanciones que analizaba contra las empresas que explotan recursos naturales en la zona de las Islas Malvinas. La movida, alentada por su asesor Santiago Caputo y por informes de la SIDE, busca aprovechar el fervor popular que despertó la bandera mostrada por los jugadores de la Selección en el Mundial para instalar el tema en la agenda.
Pero el impulso final llegó de la mano de Donald Trump. El presidente de Estados Unidos sugirió que podría revisar su posición de neutralidad en el conflicto, no por la Argentina, sino como represalia contra el Reino Unido por no acompañarlo en sus movimientos contra Irán ni aumentar el presupuesto de la OTAN. Ese guiño fue leído en la Casa Rosada como una oportunidad única.
Cadena nacional y anuncios con tono patriótico
Para darle mayor impacto, Milei utilizó la cadena nacional y sumó a su equipo al canciller Pablo Quirno, además de escuchar los consejos de su hermana Karina. En su mensaje, se mostró alineado con Washington y lanzó duras críticas a Gran Bretaña, presentándose como un “socio confiable” y un “aliado valioso” de Trump.
El anuncio de la construcción de una base naval integrada en Ushuaia, con proyección a la Antártida, disparó sospechas en la oposición sobre los intereses que podría tener Estados Unidos para instalar sus fuerzas en la región. Mientras tanto, en Londres respondieron con el discurso de siempre: las islas son británicas y se respetará la opinión de los kelpers. El portavoz del primer ministro Andy Burnham aseguró que las fuerzas armadas británicas están “alertas las 24 horas, los 7 días de la semana”.
En esa línea, hasta el ex primer ministro Boris Johnson se metió en la discusión y le pidió más tropas a las islas. También le lanzó un dardo a Milei, recordándole que es “anglófilo y admirador de Margaret Thatcher”. Sus elogios a la Dama de Hierro siempre fueron una piedra en el zapato para el presidente, como también sus dichos sobre recuperar las Malvinas cuando los habitantes lo deseen.
Decretos, sanciones y una advertencia para las petroleras
Milei firmó dos decretos, el 867 y el 868, que refuerzan los fondos para el Ministerio de Defensa y agilizan las sanciones contra las empresas petroleras que operen ilegalmente en Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur. Ya se iniciaron procesos contra quienes violaron la ley 26.659, de 2011, que impulsó Fernando “Pino” Solanas. La idea es ampliar esa norma para que las sanciones alcancen a proveedores, accionistas y directores.
El mensaje es claro: si alguna de esas empresas o proveedores quiere operar en la Argentina, por ejemplo en Vaca Muerta, no podrá tener participación en compañías que perforen cerca de las islas. Además, Milei ordenó girar unos 200 mil millones de pesos para la base naval de Ushuaia y la Petrel, en la Antártida.
El proyecto offshore Sea Lion, que trabaja sobre un yacimiento a 220 kilómetros al norte de Malvinas y a 450 metros de profundidad, es uno de los primeros en la mira. Entre las compañías involucradas están la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum, la de mayor participación. Eso explica los contactos de la Casa Rosada con el gobierno de Benjamin Netanyahu.
El rol de Chile y el Congreso
En la región, Milei también busca apoyo. Se reunió en Santiago con el presidente chileno José Antonio Kast, quien ratificó la soberanía de su país sobre el estrecho de Magallanes, luego de las declaraciones de funcionarios argentinos que despertaron reacciones al otro lado de la cordillera. Kast fue tajante: la Argentina “no tiene ni tendrá jamás soberanía ni control sobre el Estrecho de Magallanes”.
En el Congreso, la Casa Rosada deberá convencer a la oposición para que trate rápido los proyectos y ratifique los DNU. El peronismo ya pidió que pasen por las comisiones de Defensa y de Relaciones Exteriores, y quiere saber el contenido, sobre todo lo referido a la creación de un Consejo de Seguridad Nacional y el origen de los fondos para la base naval de Ushuaia.
La gran incógnita es cómo se harán lugar estos temas en medio de otras prioridades del gobierno, como las leyes económicas y la eliminación de las PASO. Por ahora, los bloques de La Libertad Avanza esperan las órdenes de Milei. Lo concreto es que el presidente logró cambiar la agenda de debate con la oposición, que se centraba en la morosidad, los salarios y la falta de trabajo. Habrá que ver por cuánto tiempo.