La estancia correntina que dejó de criar vacas y hoy es el refugio de animales que se creían perdidos
Una pareja estadounidense compró una estancia ganadera en Corrientes con un plan que parecía imposible: devolverle el ambiente natural. Años después, 11.600 hectáreas son parque nacional y los animales que se creían perdidos volvieron a nacer en libertad.
Una estancia ganadera de 12.000 hectáreas en Corrientes cambió de dueños y de destino: hoy 11.600 de esas hectáreas integran un parque nacional y volvieron a poblarse con especies que habían desaparecido de la provincia.
Rincón del Socorro, en Corrientes, funcionó durante décadas como campo de cría de ganado. A comienzos del siglo XXI, la propiedad atravesó una transformación que redefinió por completo el uso de esas tierras y las convirtió en parte de un área protegida.
La pareja estadounidense Douglas y Kristine Tompkins compró el establecimiento con un objetivo claro: recuperar los ambientes naturales del lugar. Con el tiempo, donaron 11.600 hectáreas para la conformación del Parque Nacional Iberá. Las 400 restantes quedaron en manos de la Fundación Rewilding Argentina.
De la ganadería a un refugio de especies
El cambio no se limitó a abandonar la producción ganadera. También incluyó la restauración de los pastizales y la recuperación de animales que habían desaparecido de distintas zonas de la provincia por la actividad humana.
Entre las especies recuperadas, el oso hormiguero gigante ocupa un lugar central. La especie fue considerada extinta en Corrientes a mediados del siglo XX. En 2007, Rincón del Socorro fue el sitio elegido para liberar la primera pareja dentro del programa de reintroducción del parque nacional.
Con los años, el proyecto siguió avanzando. Hoy existe una población autosustentable, con ejemplares que nacieron directamente en estado silvestre. Desde el inicio del programa, más de 130 osos hormigueros huérfanos fueron rescatados de otras provincias.
Los venados que también volvieron
Otra de las especies recuperadas fue el venado de las pampas. En 2015, con ejemplares trasladados, comenzó a formarse una nueva población en Rincón del Socorro.
Ese segundo núcleo logró reproducirse y hoy es considerado autosustentable en la zona, con nuevos registros de crías nacidas en estado silvestre.
Así, un terreno ligado durante muchas décadas a la actividad ganadera pasó a integrar un área protegida donde actualmente viven especies que se habían extinguido en la región.

