La esperaron a la salida: una adolescente de 15 años denunció que dos jóvenes la golpearon y le taparon la boca para que no respire
La familia de la adolescente golpeada en Añatuya sostiene que las amenazas venían desde la escuela y que nadie hizo nada. La causa ya está en manos de la Fiscalía, pero las preguntas siguen sin respuesta.
Una ciudad conmocionada. Una estudiante de 15 años denunció en la Comisaría N.º 4 de la Mujer y la Familia de Añatuya que dos jóvenes la interceptaron en plena vía pública, la golpearon a puñetazos y patadas y una de ellas la tomó del cuello con ambas manos hasta dificultarle la respiración. El episodio ocurrió el viernes después de las 18.30 y la familia sospecha que no fue un hecho aislado.
El ataque
Según el relato de la denunciante, las agresoras la abordaron cuando circulaba por la calle. La emprendieron a golpes en distintas partes del cuerpo, incluidos el rostro y la zona de la cadera. En un momento del ataque, una de las jóvenes la habría sujetado del cuello con las dos manos, provocándole dificultades para respirar.
La situación se cortó cuando personas que estaban en las inmediaciones intervinieron para auxiliarla. Las agresoras se retiraron del lugar.
La madre apunta a la escuela
La madre de la víctima fue quien radicó la denuncia y pidió que se investigue lo ocurrido. En su declaración sostuvo que el ataque estaría vinculado a una situación de hostigamiento escolar que, según su relato, se extendía desde comienzos del ciclo lectivo.
La mujer aseguró que una compañera de su hija la hostigaba desde hacía meses y la amenazaba con mandar a otras personas para que la golpearan. Esa versión es parte de lo que ahora deberá esclarecer la Justicia: si hubo una agresión organizada por terceros y cuál fue la participación de cada una de las involucradas.
Qué dicen los médicos y la causa
Tras el episodio, la adolescente fue revisada por el médico de turno. El profesional constató edemas y dolor en la región cervical, además de traumatismos en la zona de la cadera.
La causa fue caratulada preventivamente como “amenazas y lesiones leves”, con intervención de la Fiscalía de turno. Las autoridades intentan identificar a las presuntas agresoras y establecer sus responsabilidades.
Por disposición fiscal, también se harán averiguaciones en el establecimiento educativo al que concurren la víctima y las jóvenes señaladas en la denuncia.
No es un caso aislado en Santiago del Estero
El episodio de Añatuya se suma a otros hechos de violencia entre estudiantes que encendieron las alarmas en la provincia.
En Quimilí, un alumno fue agredido por compañeros a la salida de una actividad de Educación Física, mientras otros adolescentes filmaban el ataque. En La Banda, otro estudiante terminó herido en una rodilla con un destornillador durante una pelea frente a la Escuela Técnica.
A esos casos se agrega una denuncia por presuntos abusos e intimidaciones contra un menor dentro de una institución educativa del barrio Villa del Carmen.
Los antecedentes vuelven a poner sobre la mesa la discusión sobre las medidas de prevención, los canales de denuncia y el acompañamiento de los adolescentes que atraviesan situaciones de acoso o violencia.
Mientras la investigación por lo ocurrido en Añatuya avanza, la familia de la joven espera que el episodio se esclarezca y se determinen las responsabilidades correspondientes.