La escuela patagónica que cumple 100 años enseñando a los chicos a replantar el bosque
La Escuela 25 de Chubut cumple 100 años y sus alumnos siguen sembrando árboles nativos en un vivero que después sirve para reforestar las zonas que el fuego arrasó. Lo que hacen adentro del aula sorprende.
En plena Patagonia, una escuela cumple un siglo de vida y sostiene una práctica que va mucho más allá del aula: los chicos aprenden a cuidar y sembrar árboles. Se trata de la Escuela 25 de Chubut, que mantiene un vivero escolar donde los estudiantes trabajan con especies nativas.
Los ejemplares que se cultivan en ese espacio no quedan guardados: luego se utilizan para recuperar las zonas afectadas por los incendios que golpean al bosque patagónico.
Un vivero con destino de bosque
La propuesta combina educación ambiental y trabajo concreto. Los alumnos no solo estudian las especies de la región: participan del proceso de siembra y cuidado de los árboles que, más tarde, vuelven al terreno para intentar restaurar lo que el fuego destruyó.
Así, el vivero funciona como un puente entre el aula y el monte: lo que se aprende se traduce en plantines que buscan recomponer el paisaje dañado.
Cien años de historia
El aniversario no es un dato menor. La Escuela 25 de Chubut llegó al centenario manteniendo su vivero escolar como una de sus actividades centrales, con estudiantes que trabajan con especies nativas y ejemplares que después se destinan a la reforestación.
En una provincia marcada por los incendios forestales, esa tarea cotidiana adquiere otro peso: cada árbol que crece en el vivero es una apuesta a que el bosque pueda volver.