La escuela de Colonia Suiza que crece sin un lugar donde los chicos hagan Educación Física
168 estudiantes, jornada extendida y ni un metro cubierto para Educación Física: la escuela de Colonia Suiza que hace años pide un SUM y sigue esperando respuesta.
La Escuela N° 129 “República de Suiza” de Colonia Suiza tiene 168 estudiantes entre nivel inicial y primario, funciona con jornada extendida y los chicos pasan allí unas ocho horas por día. Pero hay algo que la comunidad educativa reclama desde hace años y que todavía no llega: un Salón de Usos Múltiples o gimnasio cubierto.
El pedido no es nuevo. La escuela funciona desde 1937 y las familias vienen presentando documentación y activando gestiones formales para conseguir un espacio cerrado. Mientras tanto, la matrícula no deja de crecer: a la institución llegan chicos de Colonia Suiza, los kilómetros, Península San Pedro, Las Cartas y otras zonas del Oeste.
Educación Física en los pasillos
Uno de los problemas más visibles aparece en la clase de Educación Física. “Los chicos, por ejemplo, no tienen un espacio cerrado para hacer Educación Física. En la época invernal la tienen que hacer en los pasillos, todos amontonados, no se puede desarrollar bien las actividades de esta materia”, explicó Verónica López, madre de una estudiante y miembro de la comunidad educativa, en diálogo con el programa Ideas Circulares.
Los recreos corren la misma suerte. Cuando llueve o nieva, los alumnos deben quedarse dentro de las aulas o circular por los sectores internos del edificio. “Pasa a ser un momento de aislamiento, de quedarse adentro del aula, porque no pueden salir a compartir, a jugar, a tener el desgaste físico, y el despeje mental que necesita un chico, durante esos intervalos”, señaló López.
Actos y comedor, también ajustados
La falta de espacio también condiciona los actos escolares. Según la referente de la comunidad, “no pueden participar todos los grados de los actos escolares, no pueden concurrir las familias a ver a sus hijos en los actos escolares porque no hay espacio”.
La escuela tiene un comedor construido en la ampliación inaugurada en 2020, pero la comunidad asegura que ya quedó chico para la cantidad de estudiantes. En algunos momentos, los chicos deben almorzar en las propias aulas, que después se reutilizan para otras actividades.
“No vamos a bajar los brazos”
López contó que las respuestas oficiales reconocen la necesidad, pero también les señalan que hay otras escuelas con prioridades distintas. “Está reconocida la necesidad, se han reunido con nosotros las áreas correspondientes, nosotros hemos ido activando todas las vías jerárquicas formales necesarias, presentando documentación”, detalló.
Y agregó: “No vamos a bajar los brazos para conseguir esto que consideramos un derecho para esos 168 chicos y todos los que van a venir”.
Para las familias, el crecimiento poblacional del Oeste anticipa que la necesidad puede profundizarse con el tiempo. Por eso sostienen que seguirán insistiendo por los canales de diálogo y las gestiones formales. “Nosotros pensamos seguir en el camino del diálogo, de la insistencia, pero queremos que realmente se nos escuche, y se nos dé un curso concreto”, puntualizó López.
(Bariloche Opina)