La escuela de Aldea Sepaucal ya no se queda a oscuras: qué instalaron para lograrlo
En Aldea Sepaucal había un problema que complicaba las clases: la escuela se quedaba sin energía cuando el generador de la aldea paraba. Instalaron un sistema con baterías de litio y monitoreo remoto para que eso no vuelva a pasar.
La Escuela N° 92 "Pichi Che Ruka", en la Aldea Escolar Sepaucal, dio un paso clave para dejar atrás los cortes de luz. El Gobierno del Chubut, mediante la Secretaría de Infraestructura, Energía y Planificación, terminó la primera etapa de las obras para asegurar el suministro eléctrico las 24 horas en el establecimiento.
Los trabajos los ejecutó la Subsecretaría de Servicios Públicos y consistieron en la instalación y puesta en marcha de un inversor cargador, un banco de tres baterías de litio, tableros de protección y maniobra y un sistema de monitoreo remoto.
Qué cambia para la escuela
Con ese equipamiento, el edificio puede abastecerse por completo en los momentos en que el generador de la aldea no funciona. Así se sostiene la conexión a internet, el freezer que conserva alimentos y el resto de las cargas eléctricas.
La intervención apunta a reforzar las condiciones de funcionamiento del colegio y a que los servicios esenciales no se interrumpan durante la actividad educativa. Estudiantes y docentes podrán sostener las clases y las tareas diarias con normalidad.
La próxima etapa
El plan no termina acá. Para la siguiente fase está previsto sumar siete paneles solares, que aportarán una potencia total de 4,06 kWp y ampliarán la capacidad de generación y respaldo energético de la institución.