La escuela autogestionada de Tigre donde los padres hornean pan para pagar la cuota
¿Te imaginas una escuela donde los padres pagan la cuota amasando pan? En Tigre, la Escuela Los Biguaes funciona así. Conocé el modelo educativo que desafía al sistema y cómo logran sostenerse.
En pleno Tigre, una escuela isleña desafía el sistema educativo con un modelo donde los padres no pagan con dinero, sino con harina y trabajo. Cada 15 días, las familias amasan pan y otros productos para sostener el colegio, una iniciativa que combina comunidad, pedagogía alternativa y mucho esfuerzo.
¿Cómo funciona el sistema de pago?
La Escuela Los Biguaes, ubicada a orillas del Río Carapachay, es gestionada íntegramente por los padres. La cuota no se abona con efectivo, sino con la producción de una panadería anexa al establecimiento. Allí, los adultos elaboran pan, hamburguesas veganas, conservas, budines y otros artículos artesanales.
Cada jornada, los progenitores adquieren cuatro de esos productos para consumo propio o reventa. Lo recaudado cubre los gastos operativos y el mantenimiento del edificio. Además, cada familia aporta un alimento fijo durante todo el año para garantizar el desayuno diario de los chicos.
Una pedagogía basada en el 'hacer'
Mientras los padres terminan de hornear, comienzan las clases. La escuela funciona en una casona típica isleña rodeada de vegetación, sin aulas, pupitres ni exámenes. En un gran salón, los alumnos de todos los grados se sientan en círculo junto a los maestros. La jornada inicia con un momento de silencio y luego cantan acompañados por una guitarra.
Después, se reparten tareas cotidianas como ayudar en la cocina, barrer, lavar las tazas de la merienda o limpiar los baños. La clave está en el “hacer”, fundamentado en las pedagogías del Instituto de Educación Superior (IES) “Roberto Themis Speroni” y la Escuela Viva de las hermanas Olga y Leticia Cossettini.
El desafío de la oficialidad
Al operar fuera del marco regulado, la escuela no puede emitir certificados oficiales. Al finalizar la primaria, los alumnos deben rendir una reválida en La Plata, que aprueban sin inconvenientes gracias a su formación.
Las autoridades bonaerenses propusieron convertirla en escuela privada, pero la comunidad rechazó la oferta para no imponer cuotas elevadas a las familias. Su meta es integrarse formalmente a la red de educación estatal, manteniendo su esencia cooperativa.