La entrada al Día de los Comerciales no se paga con plata: el requisito que sorprende a Comodoro
La fiesta del Día de los Comerciales en Comodoro no se paga con plata: para entrar hay que llevar otra cosa. Y lo que se junta tiene un destino que muchos vecinos conocen bien.
El Centro Cultural de Comodoro Rivadavia será escenario de una celebración que combina música, baile y solidaridad. Este sábado se llevará a cabo el Día de los Comerciales, una jornada que reunirá a academias, grupos de baile y cantantes locales, y en la que la entrada no se abona con dinero: se canjea por alimentos no perecederos.
Rafael Matamala y Ángel Calbucura pasaron por el programa Ahora en Comodoro, de ADNSUR, y contaron cómo será la fiesta. Ambos coincidieron en la expectativa por la convocatoria y invitaron a toda la comunidad, incluso a quienes nunca bailaron este ritmo.
"Estamos con eso, ya palpitando lo que va a ser mañana con mucha expectativa para que se acerque también el público en general de Comodoro. Están todos invitados, aparte de los grupos, academias que van a estar presentándose mañana", expresó Matamala.
Un fin solidario que va más allá del baile
Lo que se junte con las donaciones tendrá un destino concreto. Según explicó el organizador, los alimentos se repartirán entre comedores, merenderos y familias particulares de la ciudad que atraviesan dificultades económicas.
La convocatoria, entonces, mezcla dos cosas: la celebración de una expresión cultural bien comodorense y la chance de dar una mano a quienes más lo necesitan.
Una fecha con historia propia
Calbucura, que lleva 18 años al frente de clases de comerciales, repasó el origen de la efeméride. El 19 de octubre quedó instalado como el Día de los Comerciales a partir de una iniciativa que contó con el acompañamiento legislativo del concejal Ariel Montenegro.
Sobre por qué se eligió ese día, fue sincero: "así que se decidió hacer el día 19 de octubre y quedó como 19 de octubre, no es una fecha en especial ni nada".
El instructor también reivindicó el origen comodorense del estilo. Contó que empezó a bailarlo a los 14 años, después de descubrirlo en un boliche de la ciudad, cuando sonaban artistas como Sebastián, Pelusa y Chébere, canciones que marcaron una época del género.
Con los años, el comercial fue incorporando movimientos y figuras de otros ritmos, como la salsa y la bachata. Aun así, Calbucura aclaró que la base sigue siendo el estilo clásico, adaptado a las versiones musicales que se escuchan hoy.
Más que una coreografía
Para Matamala, las clases significan mucho más que aprender pasos. Las describió como un espacio de encuentro y contención para gente de distintas edades que encuentra en la música una forma de compartir y despejarse de los problemas del día a día.
"La experiencia de poder seguir y después estar también con el tema de las clases, eh conocer mucha gente, ayudar mucha gente, aparte de esto que es como una contención social que hacemos por el hecho de que muchas veces la gente viene con muchos quilombos que tenés y en esa horita, 2 horas, eh es como que te cambia el humor. Venís con una ya unos quilombos, después salís totalmente cambiado. El hecho de ver cómo ese ratito que tenés e interactuás ahí con tu compañero, amigos, es diferente: escuchás música, bailás, pasás bien, entonces ayuda", explicó.
También remarcó que no hace falta experiencia previa y que las clases están abiertas tanto para jóvenes como para adultos. Entre las anécdotas que recordó, mencionó a personas que se acercaron para aprender a bailar junto a sus hijos en una fiesta de 15 o para preparar una coreografía para su casamiento.
Horarios y propuesta para toda la familia
La jornada arrancará a las 16 con la apertura de puertas y música para recibir al público. A las 18 está previsto el inicio de la grilla de cantantes, y desde las 19 comenzarán las presentaciones de las academias de baile.
La organización anticipó que participarán 11 cantantes, además de grupos y bailarines. Las actividades se extenderán hasta las 2 de la madrugada.
Habrá puestos de comida y una barra móvil con tragos sin alcohol, licuados y jugos. El evento está pensado para toda la familia y permitirá el ingreso de menores acompañados por sus padres.
"Exactamente, sí. Aparte de eso que tenemos eh vamos a tener carritos de comida, va a haber una barra móvil también con con todo lo que es tragos, licuados, jugos, va a ser cero alcohol porque es un ambiente familiar también para que pueda ir la familia y disfrutar del show que se va a hacer", detalló Matamala.
Los organizadores destacaron además el acompañamiento de la Secretaría de Cultura municipal en las ediciones anteriores, con aportes vinculados al espacio, el sonido y la logística.
Con esa combinación de música, baile y solidaridad, la invitación queda abierta: acercarse al Centro Cultural, disfrutar de las presentaciones y sumar el aporte solidario.