La emoción se apoderó de la Plaza Ramírez: lo que dijo una vecina de 86 años tras volver al desfile
El Desfile Histórico en Concepción del Uruguay volvió a reunir a una multitud en la Plaza Ramírez, pero hubo un detalle que emocionó a todos: una vecina de 86 años que hacía años no iba a un acto contó lo que sintió al ver pasar a los Granaderos. Su testimonio y el de otras familias que viajaron para acompañar a sus hijos son el corazón de una jornada que ya es tradición.
El Desfile Histórico de Concepción del Uruguay volvió a reunir a una multitud en la Plaza General Francisco Ramírez, en una jornada que combinó el homenaje a Urquiza con historias personales que emocionaron a propios y visitantes. Vecinos, estudiantes y familias enteras se acercaron para ver pasar a los Granaderos, acompañar a los abanderados o simplemente reencontrarse con una tradición que se transmite de generación en generación.
La ceremonia conmemoró los 225 años del nacimiento del general Justo José de Urquiza, los 200 años de la elevación de la ciudad a ese rango y los 175 años del Pronunciamiento. El evento había sido postergado el domingo anterior por mal tiempo, pero esta vez el sol acompañó desde temprano.
Desde las 9, los primeros vecinos comenzaron a instalarse con sillones y equipos de mate para asegurarse un buen lugar. “Tempranito vinimos, a ganar lugar para mirar bien”, contó una de las asistentes mientras esperaba el paso de las delegaciones junto a su familia.
El orgullo de llevar la bandera
Delfina fue una de las abanderadas del desfile y portó la bandera de Entre Ríos. Consultada sobre lo que significaba representar a su escuela, respondió con pocas palabras pero mucha convicción: “Un gran orgullo”.
Otros chicos siguieron el acto desde el público. Agostina, que había ido con sus padres, señaló a los Granaderos como lo que más le llamó la atención. Olivia, en cambio, compartió la mañana con su abuela, su papá, sus tíos y otros familiares.
Blas tenía un motivo especial para esperar el desfile: quería ver pasar a su mamá, que participaba con el Colegio Sagrado Corazón. El nene se quedó junto al recorrido para saludarla cuando pasara.
Familias que viajaron para acompañar
Entre el público había familias que llegaron de otras localidades. Una mujer de Gualeguay contó que su hija cursa el último año en la escuela de formación de oficiales de Paraná y que no dudaron en viajar para verla. “La seguimos adonde podemos”, explicó. Y agregó: “Orgullosa también de ella. Acá estamos apoyándola y para poderla ver”.
Otra vecina esperaba a su hija, alumna de un colegio privado de la ciudad. “Estoy desde las nueve y media, esperando a mi hija que va a pasar”, relató. Una bisabuela también anticipaba la presencia de su bisnieto entre los participantes.
Recuerdos que afloran
Una mujer de 86 años, que asistió con una escarapela, confesó que hacía mucho tiempo que no iba a un acto. El homenaje y la presencia de las delegaciones militares le despertaron recuerdos: “Me emociona. Me emociona el pasado, porque me acuerdo mucho”.
Otra asistente, oriunda de Chubut pero radicada desde hace 34 años en Concepción del Uruguay, aseguró que procura no perderse estas visitas. “Siempre que están, los vengo a ver. Mientras pueda, los voy a venir a ver”, dijo sobre los Granaderos.
Para una mujer nacida en Corrientes era la primera vez que los veía. Vive desde hace cuatro años en la ciudad, de donde es su padre, y expresó: “Desde que pisé Concepción del Uruguay me enamoré de la provincia”.
Una tradición que se comparte
El desfile también reunió a abuelos y nietos que eligieron seguir juntos la ceremonia. “Acá disfrutando con los nietos. Para nosotros, que es una ciudad histórica, es un orgullo”, expresó una de las vecinas.
Un hombre nacido y criado en la ciudad destacó la importancia de sostener estos encuentros: “Tenemos que seguir la tradición de nuestros antepasados”. Otra mujer que acompañaba a un grupo de danza habló del “gran respeto por los que nos antecedieron”.
La actuación de Emanuel Noir junto al Coro Estable Municipal recibió elogios del público. Una asistente que había ido a ver a los alumnos de las escuelas definió la interpretación como “un lujo” y también destacó a las bandas: “Una maravilla”.
El cariño para los veteranos y las escuelas
Los Veteranos de Malvinas encabezaron el recorrido entre aplausos. Uno de los excombatientes describió lo que significa ese reconocimiento: “Para nosotros siempre es agradable estar y recibir el cariño de la gente, porque para nosotros es una caricia al alma”.
Luego comenzaron a pasar las instituciones educativas de Concepción del Uruguay. Desde la escuela Surco de Esperanza destacaron el valor de participar y remarcaron que la jornada permitía “visibilizar los derechos de todas las personas con discapacidad”.
Las familias permanecieron junto al recorrido para acompañar a las delegaciones. Una vecina que había llegado con su hija y sus sillones resumió su decisión de quedarse hasta el cierre: “Hasta el último lo vamos a bancar”.