La dueña de una empresa de transporte porteña cumplió 101 años y reveló cómo hace para manejar todos los días
Marta tiene 101 años, dirige una empresa de transporte en Pompeya y todos los días maneja desde Retiro. Su consejo a las mujeres generó revuelo: ¿qué les dijo sobre el auto?
Marta Beatriz Echaul tiene 101 años, vive en Retiro y dirige una empresa de transporte en Pompeya. Pasó por los estudios de LN+ y contó su fórmula para una vida plena: trabajar, no privarse de nada y no soltar el volante.
La mujer, que acaba de cumplir 101 años, es dueña de Santa Marta, una compañía de transporte con base en el barrio de Pompeya, en el sur de la Ciudad. Su rutina no tiene pausa: se despierta a las ocho de la mañana, lee los diarios y, cerca del mediodía, sale de su casa en Retiro rumbo a la oficina.
“Todo el mundo quiere saber mi secreto, pero es imposible decirlo”, dijo entre risas durante la entrevista. Y agregó: “A pesar de mis años, aún veo todo”.
Una vida sin gimnasio ni dietas
Consultada sobre sus hábitos, Marta fue categórica: “Nunca fui al gimnasio, no camino y como de todo”. Lejos de las rutinas fitness, su clave parece estar en otro lado. “Lo principal es tratar de vivir y no de subsistir”, afirmó.
Su familia es chica pero unida: una hija y un nieto. Con sus amistades mantiene encuentros frecuentes. “Algunos tienen Alzheimer y otros no pueden ni caminar, pero aún así me reúno a comer con varios matrimonios amigos”, contó.
El auto, símbolo de libertad
Uno de los momentos más llamativos de la charla fue cuando habló de su relación con el volante. “A todas las mujeres que me están viendo les diría solo una cosa: que nunca vendan su auto, porque eso es la libertad”, aseveró. Y redobló: “Muchas mujeres llegan a una edad y venden su coche: yo les diría que no. Para mí, el auto es como la extensión de mis brazos”.
Marta renueva su licencia de conducir todos los años y asegura sentirse segura al volante. “No me dejo amilanar por los colectiveros, que se creen los mejores choferes”, disparó.
Viuda desde hace años, dejó en claro que sigue viviendo a su manera: “Hace muchos años que quedé viuda, pero sigo viviendo a mi manera”.
La mirada del encargado
Durante la entrevista, el programa se comunicó con Luis, el encargado del edificio donde vive Marta. “Ella es bien jefa. Me tiene cortito y siempre me dice cuando hay algo sucio o desordenado”, relató el hombre. Y recordó una anécdota: “Un día nos cruzamos en la escalera y me retó, porque me decía que subía muy despacio”.
Con humor, Luis remató: “Ella no es vieja. Porque viejo es alguien que tiene 70 u 80 años, y ella ya superó esa parte”.
Una vida bien vivida
Para cerrar, Marta dejó una reflexión: “Si bien no tomo medicamentos, además de la salud, lo más importante es el trabajo. Soy de las que cree que lo más importante es vivir y no vegetar. Hoy, yo puedo decir que la mía, es una vida bien vivida”.