La dueña de la estancia llegó con su hermano y seguridad privada: lo que halló en el corral del encargado
La dueña de una estancia en El Bobadal empezó a notar movimientos raros en su ganado y viajó al campo con su hermano y seguridad privada. En los corrales encontró algo que la dejó sin palabras: siete terneros atados, listos para salir del predio.
Un hombre de 59 años quedó detenido en las últimas horas acusado de intentar vender siete terneros de raza Brangus sin el permiso de la dueña del campo donde trabajaba como encargado. El establecimiento está ubicado a unos ocho kilómetros de El Bobadal, en el departamento Jiménez, sobre la Ruta Provincial N° 3.
La maniobra salió a la luz por la desconfianza de la propietaria. La mujer, de 46 años y con domicilio en Yerba Buena, Tucumán, venía notando movimientos extraños en su ganado desde hacía tiempo y sospechaba que su propio empleado estaría comercializando animales a sus espaldas.
El viaje al campo y la inspección que lo cambió todo
Para sacarse la duda, la dueña viajó hasta la estancia acompañada por su hermano y por personal de seguridad privada. Al recorrer las instalaciones, encontró lo que temía: siete terneros Brangus de unos 110 kilogramos cada uno, agrupados en los corrales y atados al cerco con cadenas y piolas.
Según la denuncia, los animales estaban preparados para ser vendidos sin su autorización. La mujer no dudó: pidió de inmediato la presencia de efectivos policiales para que constataran la situación.
Las respuestas del encargado y la detención
Cuando los uniformados llegaron al predio identificaron al encargado, un hombre de 59 años domiciliado en El Bobadal. Consultado sobre por qué los terneros estaban en esas condiciones, el empleado habría respondido con evasivas y habría intentado desligarse de toda responsabilidad, asegurando que desconocía cualquier maniobra ilícita con el ganado.
Sin embargo, la inspección ocular en el sector de los corrales permitió constatar lo denunciado por la propietaria. Con ese panorama, los efectivos dieron intervención a la Fiscalía de turno de Las Termas de Río Hondo, que ordenó la aprehensión inmediata del sospechoso por el presunto delito de abigeato, la figura penal que castiga la sustracción ilegal de ganado.
Escopeta, cartuchos y celulares: lo que secuestró la Policía
Como parte de las medidas dispuestas por la Fiscalía, los investigadores registraron las instalaciones del campo con autorización de la dueña para reunir elementos útiles para la causa. En el procedimiento se secuestraron una escopeta calibre 16, siete cartuchos y tres teléfonos celulares, que serán sometidos a pericias.
También se labraron las actas de constatación y las actuaciones correspondientes al operativo. El encargado fue trasladado y alojado en la Comisaría Comunitaria N° 53, donde permanece a disposición de la Justicia.
La investigación seguirá en manos del Ministerio Público Fiscal, que deberá esclarecer las circunstancias de la presunta maniobra y determinar las responsabilidades penales del acusado.