En el cierre de año del Club Lideresas, la socia directora de Café Martínez habló de lo que más les cuesta a las mujeres al momento de invertir: no es la plata. Lo que dijo sobre el miedo y la deuda, en la nota.
El Club Lideresas de Banco Formosa cerró su año con una jornada que mezcló experiencia empresarial, decisiones financieras y redes entre mujeres. La invitada de honor fue Claudia Salas Martínez, socia directora de Café Martínez, que viajó a la provincia para contar su recorrido en el mundo de los negocios ante emprendedoras y referentes locales.
Durante el encuentro también se anunció el lanzamiento de un catálogo que reunirá los productos y servicios de las integrantes del club, con una tarjeta de acceso para cada participante.
Dos años de una comunidad que nació de un crédito
El espacio funciona desde hace dos años y arrancó como una evolución de una propuesta financiera destinada a mujeres. Con el tiempo se transformó en algo más: una comunidad con encuentros, acompañamiento, capacitación y vinculación entre mujeres de distintos sectores y localidades de Formosa.
Desde el banco destacaron el alcance de la línea de financiamiento. Según señalaron, más del 50% de las mujeres que accedieron a esos préstamos pertenecen al interior provincial y una parte significativa tomó un crédito por primera vez.
Esa experiencia fue la que llevó a la entidad a identificar una necesidad que excedía la herramienta financiera. El objetivo pasó a ser ofrecer un lugar donde las mujeres pudieran conocerse, compartir vivencias, generar contactos y acompañarse en el desarrollo de sus proyectos.
El miedo, el obstáculo que todas reconocen
Uno de los ejes centrales del encuentro fue el miedo. Las referentes coincidieron en que sigue siendo la principal barrera a la hora de emprender, invertir o tomar decisiones con la plata, sobre todo cuando hay que asumir compromisos económicos o endeudarse para hacer crecer un proyecto.
Frente a eso, remarcaron la importancia de acercarse a las herramientas financieras, informarse, planificar y decidir con responsabilidad: conocer los costos, calcular los ingresos necesarios y tener claros los plazos de devolución antes de firmar cualquier compromiso.
Salas Martínez puso el acento en transformar los sueños en proyectos concretos. Para la socia directora de Café Martínez, la motivación sola no alcanza: hay que analizar cada paso, encontrar una actividad que despierte interés y pueda sostenerse en el tiempo, y contar con información clara antes de invertir.
También habló de animarse a decidir sin esconderse detrás del «no puedo» o del «no me animo». Aunque reconoció que buscar asesoramiento y rodearse de personas de confianza puede ser clave en ese proceso.
Redes que evitan recorrer el camino en soledad
El trabajo en red fue otro de los temas fuertes de la jornada. Salas Martínez destacó que los espacios de acompañamiento permiten compartir conocimientos, aprender de otras experiencias y evitar que quien emprende tenga que atravesar sola un camino lleno de dificultades.
Desde su propia trayectoria, admitió que en sus primeros años profesionales no tuvo mentoría ni acompañamiento. Por eso hoy valora especialmente poder generar esas oportunidades para otras mujeres.
Como ejemplo trajo el desarrollo de las franquicias de Café Martínez y el rol femenino en su funcionamiento. Según explicó, aunque muchas inversiones iniciales las realizan hombres, una parte importante de los locales está gestionada con éxito por mujeres.
De ahí su planteo: impulsar una mayor participación femenina en las decisiones de inversión y en la propiedad de los negocios, para que las mujeres se reconozcan también como protagonistas de la actividad económica. La idea, sostuvo, es inspirar a través de experiencias concretas y demostrar que emprender, invertir y desarrollar un proyecto propio es posible.
Una lideresa real, no una heroína de manual
El encuentro sirvió además para repasar cómo creció el Club Lideresas y cómo sus propias integrantes fueron ampliando los objetivos iniciales. Desde la organización señalaron que el propósito es acompañar a quienes quieren desarrollar un emprendimiento, fortalecer una empresa, profesionalizar su actividad o simplemente encontrar un espacio para compartir inquietudes.
La iniciativa busca derribar la idea de que una lideresa debe ser una mujer extraordinaria o tener todas las respuestas. Al contrario: propone reconocer que detrás de cada emprendimiento hay mujeres reales, con responsabilidades familiares, dificultades, aprendizajes y desafíos cotidianos.
Compartir los logros, pero también los errores y los momentos difíciles, se convierte así en una herramienta de inspiración para las demás integrantes.
Con el catálogo en camino y la continuidad de sus encuentros, el Club Lideresas de Banco Formosa reafirma su apuesta por una comunidad de mujeres formoseñas que se potencien entre sí, generen oportunidades económicas y asuman un rol cada vez más activo en la administración de sus recursos y en el desarrollo de sus proyectos.
La premisa que quedó flotando al cierre fue clara: emprender no tiene por qué ser un camino solitario.