La distancia no fue excusa: cómo resolvieron el cuidado de su madre con un hijo desde otro país
Uno de los hijos vive en otro país y parecía quedar al margen de las decisiones. La familia se sentó a negociar y encontró la forma de que el cuidado de su madre no dependa de la distancia.
Una familia de la zona andina de Río Negro encontró la manera de organizar el cuidado de su madre, una mujer mayor que necesita atención permanente, sin que la distancia geográfica fuera un obstáculo. Uno de los hijos vive en el exterior y aun así participó de la mediación que destrabó el conflicto.
El acuerdo se alcanzó en el Centro Integral de Métodos Autocompositivos de Resolución de Conflictos (CIMARC), con el acompañamiento de las defensoras adjuntas Adriana Palacios y Miriam Lago. La instancia fue prejudicial y permitió que todos los hermanos asumieran responsabilidades para sostener el servicio de una cuidadora.
Una conexión por Zoom que destrabó el conflicto
El hijo que reside en otro país se sumó al diálogo mediante una videollamada por Zoom. Desde allí pudo conversar con sus hermanas y hermanos, revisar las necesidades de su madre y formar parte de la búsqueda de una solución consensuada.
Esa participación a distancia resultó clave: permitió que ningún integrante de la familia quedara afuera de las decisiones y que cada uno asumiera compromisos concretos, más allá de dónde le tocara vivir.
Cómo se repartieron los gastos
Los hijos acordaron un aporte mensual por parte de cada uno, con una actualización trimestral, para cubrir el costo de la cuidadora que asiste a diario a la mujer. El convenio también contempla la apertura de una cuenta judicial donde se reunirán los fondos.
Una de las hijas será la encargada de administrar ese dinero y de abonar el servicio de asistencia. Así, la organización quedó formalizada y con responsables definidos.
Por qué la mediación evita un desgaste mayor
Desde el Ministerio Público destacaron que estos espacios permiten alcanzar acuerdos consensuados y facilitar el acceso a la Justicia, sobre todo cuando hay personas en condición de vulnerabilidad involucradas.
En los conflictos familiares, la mediación aparece como una alternativa para resolver diferencias sin atravesar un proceso judicial que puede sumar desgaste emocional y costos para quienes necesitan organizar el cuidado de un ser querido.
En este caso, el diálogo logró reunir a la familia en torno a una necesidad compartida: garantizar la asistencia cotidiana de su madre, sin importar en qué país resida cada uno de sus hijos.