La discusión por $25.000 que terminó con un cráneo hundido y un juicio en San Luis
¿Cuánto puede costar una discusión por $25.000? La Justicia de San Luis ya tiene una respuesta y un nombre: el juicio arranca el 30 de octubre.
El hombre acusado de golpear con un elemento contundente en la cabeza a una trabajadora sexual durante una discusión por el pago de un servicio irá a juicio el próximo 30 de octubre. La Fiscalía de Género N° 2 de la Primera Circunscripción pidió para él una condena de 11 años de prisión por homicidio calificado por mediar contexto de género en grado de tentativa.
Se trata de Enzo Alcaráz, de 33 años, quien continuará detenido en el Servicio Penitenciario. Así lo resolvió la jueza de Garantía N° 2, Agustina Dopazo, al rechazar el pedido de prisión domiciliaria que había presentado la defensa.
Qué dice la acusación
Según la investigación fiscal, el episodio ocurrió el 19 de septiembre, cerca de las 4:50, en la esquina de Almafuerte y avenida España, en la ciudad de San Luis. La acusación sostiene que Alcaráz abordó a la mujer en ese punto, se detuvo y le consultó sobre el servicio que ofrecía y su costo. Tras ese primer contacto, ambos se trasladaron hasta el domicilio del imputado.
Al finalizar el encuentro, el acusado habría manifestado que no tenía dinero en efectivo y que solo podía pagar $5.000 mediante una transferencia bancaria. La mujer reclamó el pago acordado y le pidió que la llevara de vuelta al lugar donde se habían encontrado. El hombre accedió y ambos regresaron hacia la zona de avenida España.
La pelea por la diferencia
Una vez allí, la discusión continuó: la mujer reclamaba $30.000 y el acusado decía estar dispuesto a pagar apenas $5.000. En medio de la disputa, la mujer tomó las llaves del vehículo y descendió.
De acuerdo con la acusación fiscal, fue en ese momento cuando Alcaráz tomó un elemento contundente y la golpeó de manera repentina en el lado izquierdo de la cabeza. La agresión le provocó a la víctima un hundimiento de cráneo y una fractura.
Tras el ataque, se solicitó asistencia al 911. Cuando llegó la Policía, encontró a la mujer pidiendo ayuda y, a pocos metros, al sospechoso, que intentaba poner en marcha su camioneta. Los efectivos lo detuvieron y lo pusieron a disposición de la Justicia.