La discapacidad se movilizó en Tucumán: el número que falta para sostener las terapias
La discapacidad se movilizó en Tucumán y advirtió que las terapias de los chicos se están cortando. Los prestadores calcularon cuánto falta para sostener las instituciones, y la cifra no es menor.
Prestadores, profesionales y familias del sector de la discapacidad se concentraron este miércoles en la Plaza Independencia, en el centro tucumano, mientras la Cámara de Diputados sesionaba. El reclamo fue concreto: prorrogar la ley de emergencia y recomponer los aranceles de las prestaciones, en medio de una crisis económica que, según advirtieron, ya golpea la vida diaria de niños y jóvenes.
La movilización acompañó la sesión legislativa y sirvió para exponer la situación que atraviesan las instituciones. Desde las agrupaciones señalaron que las propuestas del oficialismo no responden a las urgencias en pensiones no contributivas y protección social, y apuntaron que la falta de quórum en la sesión anterior demoró el debate de un marco normativo clave para el sector.
El arancel que no alcanza
Una de las voces de la protesta fue la referente de EDAPI y CITET, quien afirmó que los valores están muy atrasados y calculó que faltaría un 30,73% más para cubrir los costos que exige el funcionamiento correcto de las instituciones.
Las entidades terapéuticas y educativas arrastran dificultades financieras por la brecha entre lo que cobran y el costo real del servicio. Sin recomposición previa, la inflación acumulada las dejó al límite.
Los prestadores sumaron otro problema: todavía no hay un cronograma claro para el pago de las compensaciones adeudadas de 2024. Esa falta de previsibilidad complica a las instituciones, que deben afrontar sueldos y sostener equipos interdisciplinarios con un costo laboral alto.
La referente sectorial también puso en duda las garantías de los proyectos oficiales: sostuvo que lo que está escrito no se cumple y que, si además no queda escrito, el panorama es peor.
Terapias suspendidas y tratamientos interrumpidos
La crisis no se limita a los trabajadores. En las reuniones de acompañamiento familiar, los equipos técnicos observan con alarma el recorte de servicios de asistencia. La interrupción de las terapias externas incide de forma directa en los procesos educativos y frena la continuidad de los tratamientos integrales.
El trabajador social Manuel Vallejo indicó que tomaron conocimiento de que muchas prestaciones de terapias externas de los chicos están siendo suspendidas, algo que repercute con fuerza en la vida cotidiana.
La marcha y el reclamo por los derechos
A la movilización se sumaron usuarios de centros de día y participantes de talleres laborales. La jornada incluyó un recorrido por los alrededores de la plaza y terminó con una concentración y la lectura de un documento. También estuvo presente el sector de jubilados, que expresó su solidaridad con los reclamos del colectivo.
Los asistentes destacaron la importancia de estos espacios asistenciales y educativos para garantizar la inclusión y la vida diaria. Uno de los jóvenes de 27 años que concurre todos los días a los talleres de EDAPI resumió el sentido de la protesta: “Es para defender nuestro derecho”.