La diabetes puede apagar la visión sin avisar: el control gratis en La Plata que muchos están dejando pasar
La diabetes puede dañar la retina durante años sin dar ninguna señal, y cuando la visión empieza a fallar el daño ya está avanzado. En La Plata habrá una oportunidad para revisarse sin costo: quiénes pueden acceder y qué encuentran los especialistas en un examen que muchos postergan.
Este viernes, quienes conviven con diabetes podrán hacerse un fondo de ojos sin costo en el Instituto Oftalmológico Platense, una chance para detectar a tiempo una lesión que avanza en silencio y puede terminar en ceguera.
La cita es de 9 a 13 en la sede de calle 2 Nº 609, entre 44 y 45. No hace falta turno previo: la atención será por orden de llegada y el examen no tiene ningún costo.
La jornada se enmarca en la 26ª Campaña Nacional de Prevención de Ceguera por Diabetes, una iniciativa del Consejo Argentino de Oftalmología (CAO) que ese mismo día funcionará en 127 centros públicos y privados distribuidos en todo el país.
Qué buscan detectar
El objetivo central es encontrar a tiempo la retinopatía diabética. Se trata de una complicación que daña los vasos sanguíneos más pequeños de la retina como consecuencia de años de glucosa alta en sangre.
Cuando avanza, la visión se reduce, las imágenes se distorsionan y, en los casos más severos, se llega a la pérdida total de la vista. Todo depende de cuán temprano se diagnostique y se empiece el tratamiento.
El problema es que en sus primeras fases la retinopatía no da señales. Una persona puede tener la retina dañada y no notar ninguna diferencia en cómo ve. El riesgo crece con los años de diabetes y con un manejo deficiente de la glucemia.
En qué consiste el examen
El control es un fondo de ojos: el oftalmólogo observa directamente la retina, la mácula y el nervio óptico. Para lograrlo suele aplicar gotas que dilatan las pupilas y despejan el camino hacia las estructuras internas del ojo.
Al terminar, el especialista le informa al paciente cómo está su salud visual. Si aparece algo llamativo, indica los estudios que faltan o el tratamiento correspondiente.
Un detalle práctico: la visión queda algo borrosa durante cerca de una hora después del procedimiento, así que conviene no manejar en ese lapso.
Otra amenaza: el edema macular
La diabetes también puede provocar un edema macular diabético. Ocurre cuando la mácula —la zona de la retina que permite la visión central y los detalles— se inflama y junta líquido, lo que genera visión borrosa, distorsiones y pérdida de agudeza.
Lo particular de este cuadro es que no respeta etapas. "La particularidad del edema macular diabético es que puede estar presente en cualquier fase de la enfermedad. Si bien está dentro de la retina, se lo deja afuera de la clasificación de severidad de la retinopatía diabética dado que hay pacientes que lo desarrollan en estadios avanzados de la enfermedad, mientras que otros en etapas prematuras", explicaron desde el Instituto Oftalmológico Platense.
A eso se suma que los diabéticos tienen más chances de desarrollar cataratas, y de que aparezcan antes y avancen más rápido que en el resto de la población.
Los números que explican la urgencia
Según la Sociedad Argentina de Diabetes (SAD), unos 4 millones de personas viven con diabetes en el país. Una parte importante ni lo sabe, porque la enfermedad suele cursar sin síntomas visibles.
Con el paso del tiempo, casi todos los pacientes desarrollan algún grado de retinopatía. Aun así, los controles oftalmológicos periódicos y el diagnóstico temprano permiten evitar o tratar a tiempo buena parte de las complicaciones visuales.
Los registros de la campaña nacional lo confirman. Desde que arrancó, en 1999, se atendieron casi 50.000 pacientes gratis. De ese total, el 40% tenía lesiones compatibles con retinopatía diabética, el 9% presentaba formas avanzadas y el 1% ya había perdido la visión por la diabetes.
Por eso la recomendación de los especialistas es concreta: hacerse un fondo de ojos al menos una vez al año, aunque no haya molestias ni cambios en la vista.