La deuda impaga de las empresas riojanas se duplicó: qué pasa con los créditos
El doble de firmas no puede pagar sus préstamos y los bancos ajustan las condiciones. Mientras tanto, las pymes denuncian que los requisitos y las tasas les cierran la puerta al financiamiento que prometió la provincia.
La morosidad de las empresas riojanas se duplicó en 2026, según datos del Banco Rioja que reflejan la delicada situación financiera del sector productivo local.
El informe de la entidad financiera muestra que la cantidad de firmas con deudas impagas pasó de los niveles registrados en 2024 a una cifra que duplica aquella medición. Se trata de un incremento que enciende alarmas en una provincia donde la mayoría de las compañías opera con el banco provincial.
Si bien el documento no detalla los sectores más afectados ni el monto total de la deuda, el dato confirma una tendencia que ya se venía advirtiendo en el ámbito empresarial: el acceso al crédito se volvió más restrictivo y los plazos de pago se acortaron, mientras los costos operativos siguen en alza.
El aumento de la morosidad no solo afecta a las empresas, sino que también impacta en la capacidad del Banco Rioja para otorgar nuevos préstamos, en un contexto de alta demanda de financiamiento para capital de trabajo e inversión.
Desde el sector productivo local, referentes consultados por este medio señalaron que la situación refleja "la difícil ecuación que atraviesan las pymes", con ingresos que no acompañan la suba de costos y una presión impositiva que no da tregua.
El dato surge en momentos en que el gobierno provincial impulsa líneas de crédito blando para el sector, aunque los empresarios advierten que los requisitos y las tasas siguen siendo un obstáculo para acceder a esos beneficios.