La desinflación argentina, contra un piso del 30%: qué falta para que baje
El IPC mensual ya tocó 2,1%, pero los rebotes no dejan consolidar la baja. Qué pasó en los últimos meses y por qué el piso del 30% se resiste.
La inflación argentina muestra avances, pero el último tramo se volvió más difícil de perforar. Tras el pico de 25,5% de diciembre de 2023, el IPC mensual llegó a 2,1% en julio de 2026, y la variación interanual pasó de tres dígitos a ubicarse en torno al 30%. Sin embargo, desde mayo de 2025, cuando marcó 1,5%, el índice entró en una secuencia de oscilaciones que complican la baja sostenida.
Los números que marcan el ritmo
La trayectoria no fue lineal: después de ese 1,5% de mayo de 2025, la inflación trepó hasta un máximo de 3,4% en marzo de 2026. Luego retomó una tendencia descendente durante tres meses, pero en julio el impacto estacional de Esparcimiento y Recreación volvió a interrumpirla.
El desafío ahora es perforar un piso interanual que permanece por encima del 30%. La mayoría de las consultoras prevé que 2026 terminará con una inflación superior a ese nivel.
Qué dice la experiencia regional
Según detalló Infobae, el tramo final suele ser el más complejo. Ecuador y Brasil lograron pasar de inflaciones superiores al 30% a registros anuales inferiores al 10% en apenas dos años. México, Perú y Uruguay necesitaron cuatro; Guatemala, seis; Paraguay y Colombia, nueve; y Chile, El Salvador y Honduras, diez.
“Los procesos de desinflación no son lineales, y el tramo final suele ser el más difícil”, señaló Ignacio Sniechowski, jefe de Research de IEB.
Por qué cuesta más ahora
Federico Filippini, de Adcap Grupo Financiero, explicó que la primera etapa suele ser más rápida por la corrección de precios relativos y la moderación de bienes, mientras que luego cobran mayor peso componentes persistentes como alquileres, salarios, seguros y servicios.
En ese sentido, sostuvo que en Argentina “la desinflación sigue en marcha, pero el proceso luce cada vez menos lineal”. Un informe de Invecq coincidió en que pasar de dos dígitos a una inflación de un solo dígito constituye una etapa “mucho más desafiante”.