La desgarradora despedida de una madre tras la muerte de su hija en un bungee jumping sin cuerda
¿Qué llevó a una madre a escribir un mensaje tan desgarrador? La historia detrás del trágico accidente de bungee jumping que conmociona a Brasil.
Giovana, la mamá de María Eduarda Rodrigues Freitas, la joven de 21 años que murió al ser lanzada al vacío desde un puente en Brasil sin la cuerda de seguridad sujeta, le dedicó un conmovedor mensaje en Instagram. “Esa maldita cuerda te arrebató para siempre de mí”, escribió entre lágrimas, mientras pedía justicia.
“Mi amada hija, solo hoy quise abrazarte más de mil veces. Cuánto me duele tu partida. Te amo por siempre, mi princesa. Muchas gracias por ser parte de mi vida durante estos 21 años. Qué honor fue oírte llamarme mamá”, expresó en otro posteo.
“Es terrible ver una vida llena de sueños truncada por la irresponsabilidad y la falta de profesionalismo de quienes debían garantizarla. Lo que debía ser un momento de felicidad se convierte en algo que no puede quedar impune. Justicia para ti”, agregó.
¿Qué pasó en el puente del Esqueleto?
El trágico accidente ocurrió durante una jornada de bungee jumping organizada por la empresa “Entre cuerdas” en el Puente del Esqueleto, en Limeira, San Pablo. La cuerda nunca fue asegurada al arnés de la joven, quien cayó al vacío desde 40 metros de altura. La muerte fue instantánea.
“Gente, la cuerda”, se escucha decir a uno de los participantes en un video que circula en redes. Para ese momento, la joven ya había sido lanzada. Su novio, que presenciaba la escena, se descompuso y debió ser internado.
Los detenidos y la fuga frustrada
La policía detuvo a Luis Felipe Feliciano Egoroff (31), Vitor de Freitas Gonçalves (27) y Maicon Fernandes Cintra (42), todos vinculados a la organización del evento. En las últimas horas, el juez Paulo Henrique Stahlberg Natal les dictó prisión preventiva, ya que los acusados intentaron fugarse: se cambiaron de ropa y abandonaron el predio antes de la llegada policial.
Familiares y amigos despidieron a María Eduarda en el Cementerio Municipal de Jandira, en Grande São Paulo. El país sigue de cerca la investigación para determinar responsabilidades y esclarecer por qué fallaron los controles de seguridad.