La desaparición de un comerciante en Concepción se encamina a ser una desaparición voluntaria
La desaparición de Franco Javier Mora en Concepción cambia de rumbo: los investigadores descartan el secuestro y creen que el comerciante podría estar en Santiago del Estero por decisión propia.
La investigación por la desaparición de Franco Javier Mora, de 39 años, dio un giro inesperado. Los pesquisas de Tucumán y Santiago del Estero, que inicialmente manejaban la hipótesis de un secuestro extorsivo, ahora creen que el hombre podría estar en la vecina provincia por su propia voluntad.
El comerciante fue visto por última vez el viernes pasado, cuando dejó a su hijo en la escuela. Desde entonces, su familia no tiene noticias de él. Horas después, sus allegados denunciaron la desaparición y señalaron que se había ido sin teléfono ni dinero, y que tampoco estaba su automóvil Volkswagen Up blanco.
Andrea Elizabeth Cárdenas, esposa de Mora, declaró que la última vez que lo vio fue el jueves por la noche. Explicó que el hombre se había quedado a dormir en la casa de sus padres, donde funciona el taller textil del que es propietario. La mujer aseguró que no existían conflictos personales ni grandes deudas o problemas de juego.
Cárdenas también manifestó que Mora no contaba con dinero disponible. Dijo que fue a verlo para pedirle efectivo para los gastos del hogar, y que él le entregó $10.000 en mano y le transfirió $6.000 desde una billetera virtual.
Fuentes judiciales indicaron que el comerciante habría tenido inconvenientes por el incumplimiento de un acuerdo comercial para confeccionar ropa de egresados de un colegio del sur provincial. La familia rechazó esa versión y sostuvo que el problema podría haber surgido con personas que se sumaron a último momento a la compra.
La hipótesis del secuestro se debilitó cuando un familiar recibió un llamado de un hombre con tonada colombiana que exigió un rescate de $1 millón. Los supuestos captores propusieron hacer el intercambio en la plaza principal de Concepción, frente a la comisaría, lo que hizo sospechar a los fiscales.
El fiscal Gerardo Salas coordinó medidas con el fiscal federal Agustín Chit para el caso de confirmarse un secuestro extorsivo, aunque coincidieron en que podía tratarse de una estafa.
Con el paso de las horas, nuevos indicios descartaron el secuestro. Una persona informó que vio el automóvil de Mora estacionado en Termas de Río Hondo. La esposa también notificó que desde una billetera virtual de Mora se había hecho un pago el sábado. Los investigadores rastrearon la operación y localizaron un comercio gastronómico, cuyas cámaras mostraron al propio Mora abonando una compra de $8.000.
Ahora la búsqueda se concentra en Santiago del Estero. Los pesquisas intentan determinar si el hombre tiene familiares o amigos que le estén dando alojamiento. Les llama la atención que haya dejado su vehículo en Termas de Río Hondo y luego se haya trasladado a La Banda, movimiento que intentan reconstruir para esclarecer el caso.