La defensa pidió 3 años y una pericia médica fue su gran argumento: qué resolvió el STJ
Una nena de 9 años quedó al cuidado de la pareja de su abuela. Tres episodios después, la defensa intentó bajar la pena con un argumento sobre las pericias médicas: el STJ acaba de responder.
El Superior Tribunal de Justicia de La Pampa dejó cerrada la puerta a cualquier intento de revisar la pena de un hombre condenado por abusar sexualmente de una nena de 9 años. La Sala B del máximo tribunal provincial declaró inadmisible el recurso de casación que había presentado la defensa y, de esa forma, quedó firme la sentencia de 10 años de prisión.
El fallo ratifica lo que ya habían resuelto la Audiencia de Juicio y, más tarde, el Tribunal de Impugnación Penal. El condenado, identificado con las iniciales J.L.C., había sido encontrado responsable de tres episodios de abuso sexual con acceso carnal contra la menor.
Cómo fueron los hechos que se probaron en el debate
Los ataques ocurrieron durante 2024 y quedaron acreditados en el juicio oral. El primero tuvo lugar en una vivienda: el hombre, que era pareja de la abuela de la víctima, aprovechó que los familiares se habían ido a la iglesia para quedarse a solas con la nena.
Los otros dos episodios se produjeron a la vera de la ruta, en el marco de viajes en auto rumbo a la localidad de Rancul. En cada una de las oportunidades, el agresor tenía a la menor bajo su responsabilidad.
El argumento de la defensa y el revés judicial
Los abogados José Luis Bernal y Martina Jael Labarere buscaron torcer el rumbo del caso por una vía técnica. Intentaron desarmar la calificación más grave —abuso sexual con acceso carnal— con el argumento de que los exámenes médicos no habían detectado lesiones anatómicas que probaran de manera fehaciente la penetración completa.
Con esa base, pidieron que la causa se recaratulara como “abuso sexual simple” y que la pena se redujera a 3 años de prisión en suspenso. La maniobra no prosperó.
Los jueces del STJ Fabricio Losi y María Verónica Campo fueron categóricos al rechazar el planteo. Señalaron que la defensa solo pretendía reabrir el debate sobre los hechos y sobre cómo se habían valorado las pruebas, una discusión que excede las competencias de esa instancia superior.
En qué se apoyó la condena
El fallo destacó que la sentencia se construyó sobre bases sólidas. El relato de la niña fue validado por las conclusiones de los psicólogos forenses y por las evaluaciones médicas, cuyos hallazgos coincidieron plenamente con la descripción sensoperceptiva que aportó la víctima.
De ese modo, el máximo tribunal provincial clausuró el intento de minimizar la gravedad del delito y confirmó que el condenado deberá cumplir la pena de 10 años tras las rejas.