La decisión de Pullaro que vacía las comisarías y suma cárceles en Santa Fe
Pullaro inauguró una cárcel de máxima seguridad y en una sola jornada trasladó a más de 100 presos que estaban en comisarías de Rosario. La movida es parte de un plan que promete 7.000 plazas nuevas. Lo que dijo el gobernador en el corte de cintas...
El gobierno de Santa Fe puso en marcha una nueva etapa de su política de seguridad: inauguró la cárcel más moderna de la Argentina y empezó a trasladar a cientos de detenidos que estaban alojados en comisarías. La movida tiene un destinatario claro: terminar con lo que el gobernador Maximiliano Pullaro define como "el garantismo bobo".
La semana pasada abrió sus puertas la Unidad Penitenciaria Nº 9 de Recreo, la primera cárcel de la provincia construida desde cero. Es apenas el primer paso de un plan que promete sumar tres unidades más el año que viene y que, según el gobierno, dejará más de 7.000 plazas nuevas para presos.
Más de 100 presos salieron de comisarías de Rosario
Este lunes, más de 100 detenidos varones que estaban en comisarías de Rosario fueron trasladados a distintas cárceles de la provincia. El operativo estuvo supervisado por el ministro de Seguridad y Justicia, Pablo Cococcioni, quien explicó que la medida busca descomprimir las dependencias policiales y evitar que la gente pase años detenida en un lugar que no fue pensado para eso.
"Ya no vamos a tener el problema de detenciones crónicas o de larga duración: personas que permanecían años en una comisaría e, incluso, cumplían allí una condena", afirmó el ministro. Según Cococcioni, esa situación generaba "protestas, desmanes, evasiones, motines y reclamos inherentes al alojamiento permanente".
En paralelo, el gobierno avanza con las llamadas Estaciones Policiales, un formato de comisaría sin detenidos alojados, que irá reemplazando al esquema tradicional.
"Les rompe la puerta"
En el corte de cintas de la nueva cárcel, Pullaro redobló la apuesta discursiva: "Que no vengan a hablar de pacto aquellos que fracasaron y nos llevaron a los índices más altos de violencia porque aquí el Estado va a buscar a los delincuentes a sus casas y con el marco que determina la ley, les rompe la puerta, los detiene y los pone en pabellones de alto perfil".
El gobernador también aseguró que no va a correr la seguridad de la agenda pública: "Si la sociedad siente que estamos mucho mejor, nosotros le decimos que vamos a estar mucho mejor de lo que estamos hoy". Y repitió su objetivo de convertir a Santa Fe en la provincia más segura del país.
La política penitenciaria genera controversia por su dureza, pero el gobierno no solo no se achica sino que la convierte en bandera. "No nos da vergüenza decir que hacemos cárceles porque también hacemos rutas, aulas, hospitales", sumó la vocera Virginia Coudannes.
Para adelante, el cronograma ya está marcado: en marzo será el turno de El Infierno, la unidad para detenidos de alto perfil en Piñero, y para mitad de año se sumarán las unidades Nº 13 y 15 para presos comunes. El plan total prevé más de 7.000 plazas nuevas, "más de las que se construyeron en toda la historia de Santa Fe", sostienen desde la gestión.